Las emociones cerebrales pueden dañar el corazón: "Un disgusto puede romperte el corazón de manera literal"
Las emociones cerebrales pueden dañar el corazón: la asombrosa conexión entre los órganos vitales del ser humano
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Dentro de nuestro corazón, hay mucho más que músculo y sangre. Este órgano fundamental constituye un mecanismo enigmático y perfecto y ahora tenemos más información sobre él. El doctor José Ángel Cabrera, catedrático de cardiología, se adentra en este tema junto a Iker Jiménez en la ‘Nave del misterio’.
Para Cabrera, el corazón “no solo un músculo”, si no que es algo más en el que tienen que ver las sensaciones y las emociones. Y es que el corazón “es una bomba que manda la sangre oxigenada, la sangre limpia, a nuestro sistema circulatorio para nutrir y dar oxígenos a los tejidos y los órganos y devuelve la sangre al corazón a través del sistema venoso para que se oxigene en los pulmones”.
Tras esta aclaración previa, Cabrera nos habla de la “gran carga simbólica” de todo este entramado circulatorio: “El corazón no solo se encarga de dar flujo a nuestro organismo. Si te pones nervioso, se te acelera el corazón, pero si se te acelera el corazón, te pones nervioso. Existe una relación claramente bidireccional entre nuestro cerebro y nuestro corazón”.
Según el doctor Cabrera, las emociones que se generan el en cerebro tienen una conexión directa con el corazón: “Tenemos unas neuronas que forman parte del sistema nervioso autónomo, que tú no lo puedes controlar. Este se puede acelerar si te pones nervioso, estimula una serie de neurotransmisores a través de los nervios de ese sistema nervioso autónomo simpático que aceleran el corazón”.
Cómo las emociones pueden dañar el corazón
Esto vendría a explicar la dirección directa que existe entre el cerebro y el corazón “explica, muchas veces, por qué las emociones tienen una repercusión directa en nuestro sistema cardiovascular y en nuestra salud. Necesitamos tener una salud emocional estable para que no se produzca un daño en el corazón. El estrés daña el corazón”.
Al hilo de esto, Cabrera habla de las personas que sufren un infarto a raíz de vivir un sobresalto emocional y cómo la depresión duplica la probabilidad de volver a padecer un infarto. Además, nos habla de esta especie de neuronas halladas en el corazón, pero no se sabe a ciencia cierta para qué sirven:
“No podemos decir que el corazón tenga memoria, las células del corazón no son capaces de tener una memoria autobiográfica, pero sí hay una inteligencia funcional. El corazón es capaz de tomar decisiones en relación a determinadas decisiones del cerebro. Modulamos la actividad cerebral y la actividad cerebral modula la del corazón”, añade Cabrera, y esto vendría a hacer referencia a las corazonadas.
El corazón se puede romper por una mala noticia
“El estrés afecta directamente a nuestro corazón y de múltiples formas: al músculo que contrae y a los vasos, al endotelio, el interior de los vasos. Modifica la arquitectura, la forma del corazón en determinadas situaciones”, añade el doctor Cabrera a la hora de hablar de este ‘síndrome de Takotsubo’, el llamado ‘síndrome del corazón roto’. Y es que, tal y como comenta Cabera, al recibir una mala noticia, el corazón puede sufrir físicamente: “Un disgusto puede romper el corazón”. El análisis completo, en el vídeo.
