El asesino confeso de Laura Luelmo no se atreve a salir al patio de la cárcel

Bernardo Montoya, el asesino confeso de Laura Luelmo, prefiere no salir al patio aunque lo hace solo, simplemente acompañando por un funcionario de prisiones. Tiene derecho a cuatro horas de patio diarias pero cada vez que las disfruta, el resto de presos de la cárcel de Morón de la Frontera le abuchea y grita.
Montoya también fue increpado cuando lo llevaron a pasar por los controles del equipo técnico -jurista, psicólogo, educador y trabajador social- que evalúa a cada nuevo interno.
El asesino de Laura Luelmo está en el módulo con los delincuentes más peligrosos, terroristas y yihadistas.
Los funcionarios de prisiones han contado a Noticias Cuatro cómo es su vida allí. Montoya se muestra "distante" y "desafiante", sin arrepentimiento alguno, según los funcionarios de Sevilla II. No obstante, sabe muy bien qué puede hacer y que no porque es un viejo recluso y conoce perfectamente cómo funciona la cárcel.
