Radiografia de las residencias en España: dependemos de las privadas, faltan plazas y están masificadas

España necesitará incorporar 260.000 trabajadores más para garantizar los cuidados de larga duración en 2030.
Tenemos 4 plazas por cada 100 habitantes mayores de 65 años cuando la OMS recomienda 5 plazas.
Una de las alternativas que se le ofreció a Maricarmen es una plaza en una residencia en Alcalá de Henares, lejos de su hogar, de su barrio de toda la vida, de su red de apoyo. Pero estas plazas no son fáciles de conseguir. Hay pocas plazas para una población cada vez más envejecida. El Imserso ha hecho una radiografía de las residencias y nos deja tres conclusiones:
La primera, que España depende absolutamente de las residencias privadas: de las 6.800 que hay, sólo el 14% son 100% públicas.
La segunda: faltan plazas y están masificadas con 75 residentes por centro de media. Tenemos 4 plazas por cada 100 habitantes mayores de 65 años cuando la OMS recomienda 5 plazas por lo que tenemos un déficit de casi 97.000 plazas.
Y tercera conclusión: los residentes son sobre todo mujeres, el 68% y sobre todo mayores de 80 años.
España cuenta con un total de 4.596 residencias de mayores, un 65,8% privadas
España cuenta con un total de 4.596 residencias de mayores (con un total de 348.567 plazas), de las que un 65,8% son de titularidad y gestión privada frente a un 12,3% de titularidad y gestión pública, según el segundo censo de centros residenciales de servicios sociales en España, elaborado por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), que recoge datos de 2025.
"¿Faltan plazas de alojamientos para personas mayores? Sí, el incremento de situaciones de dependencia es muy grande, en estos momentos tenemos una media de solicitud de valoración en torno a las 14.000 personas, claro que faltan, otra cosa es de qué alojamientos, de qué residencias o de qué instituciones", ha subrayado la directora del Imserso, Mayte Sancho, este jueves, durante la presentación del censo. Además, ha subrayado que el objetivo es avanzar hacia un modelo "más comunitario y hogareño, compartimentado en unidades convivencia y no grandes instituciones".
El estudio se basa en la información facilitada por un total de 7.319 centros residenciales de los 7.893 que hay en España (entre residencias para mayores y residencias para personas con discpacidad).
Atendiendo a las residencias para mayores, el censo revela que hay 4.596 residencias de mayores y 268 centros de viviendas para personas mayores (con un total de 1.289 viviendas). Por su parte, el informe recoge 2.455 centros residenciales para personas con discapacidad (el 33,5% del total), de los cuales 1.319 son centros y 1.136 son centros de viviendas con un total de 2.906 hogares.
Frente a las residencias de mayores, donde predomina la gestión privada y donde el ánimo de lucro está presente en el 58,7% de los centros --considerando conjuntamente la gestión directa y la indirecta con ánimo de lucro--; en el ámbito de la discapacidad, prevalece la iniciativa social y el peso del ánimo de lucro se reduce al 13,2%.
Si se desglosan los datos, en el caso de las residencias de mayores, el 65,8% del total de centros son de titularidad y gestión privada. Dentro de este grupo, la modalidad más frecuente corresponde a la titularidad y gestión privada con ánimo de lucro, que concentra el 43,8% del total, mientras que los centros de titularidad y gestión privada sin ánimo de lucro suponen el 22%.
En cuanto a las públicas, los centros de titularidad pública y gestión privada representan el 21,9% del total, diferenciándose entre aquellos con gestión privada con ánimo de lucro (14,9%) y los gestionados por entidades privadas sin ánimo de lucro (7%). Por su parte, los centros de titularidad y gestión pública constituyen el 12,3% del total.
En cuanto al tamaño medio de los centros residenciales es de 75,8 plazas para las residencias de mayores y de 36 plazas en discapacidad. En las viviendas, el tamaño medio es similar en ambos ámbitos, situándose en torno a 2,7 plazas por vivienda.
En mayores, los centros de más de 200 plazas representan el 3,5% de los centros y concentran el 13,3% de las plazas. En discapacidad, representan el 0,6% de los centros y concentran el 5,7% de las plazas.
Una plaza en habitación individual: entre 1.500 y 2.500 euros
Además, según el censo, el 43% de habitaciones en residencias de mayores son individuales --un porcentaje similar al de los centros de discapacidad (41,8%)--, frente al 57% de habitaciones compartidas (un 1%, un total de 2.220 habitaciones, con tres o más camas). En cuanto a los precios, revela que en el 50,1% de las residencias de mayores la plaza en habitación individual se sitúa entre los entre 1.500 y los 2.500 euros.
Asimismo, el estudio señala que en las residencias de mayores la cocina propia está presente en el 90,1% de los centros frente al 67,5% en las de discapacidad. Desde el ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 han recordado que están trabajando, en colaboración con el ministerio de Sanidad, en un Real Decreto para garantizar una alimentación saludable en hospitales y residencias.
Entre otros datos, el estudio también arroja que el 93,8% de los centros declara disponer de un plan personal de atención personalizado y un 75,3%, de un plan de eliminación de restricciones.
Un 52,3% ofrece la posibilidad de convivencia con animales de compañía aunque varía entre los centros privados y públicos ya que, en los primeros, el porcentaje de centros que permiten la convivencia con mascotas sube hasta el 70% y en los públicos, baja hasta el 32,4%.
Asimismo, más de la mitad de las residencias no da flexibilidad en aspectos cotidianos como fumar o beber (un 53,9%) ni ofrece la posibilidad a los residentes para acostarse o levantarse a la hora que quieren (53,1%).
Sobre la conexión de los centros con el entorno, los servicios de proximidad están presentes en el 48,7% de los centros de mayores y en el 62,4% de los de discapacidad, y el empadronamiento alcanza el 54,9% en centros de mayores, frente al 70,5% en centros de discapacidad y al 74,5% en las viviendas con apoyo de ambos ámbitos.
Atendiendo al perfil de los residentes, en los centros para personas mayores, el grupo más numeroso es el de 80 a 89 años, que representa el 41,7% del total, seguido del colectivo de 90 años o más, con un 33,6%, y de las personas entre 65 y 79 años, que suponen el 20,6%. En cuanto al género, en los centros de mayores es superior el porcentaje de mujeres (68,9% del total), mientras que en los de discapacidad predominan los hombres (58,4%).
El informe también muestra un sector muy feminizado ya que el 85,5% de los trabajadores de las residencias de mayores son mujeres, mientras que en los centros dirigidos a personas con discapacidad representan el 77,8%. En ambos sectores, esta cifra se encuentra por encima de la media mundial de sector de cuidados de larga duración, que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se sitúa en torno al 70%.
Derechos Sociales estima que para el año 2030, España necesitará incorporar 260.000 trabajadores más para garantizar los cuidados de larga duración y mantener la cobertura actual del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
