Solo un 2% de los alumnos de 15 y 16 años es capaz de leer textos largos y complejos
Son pocos los alumnos de 15 años capaces de enfrentarse a un texto largo y reflexionar sobre él.
La otra cara del desastre PISA: Un 54% de alumnos españoles usan IA para estudiar frente al 45% de europeos
Los resultados del informe PISA de ayer son demoledores: Solo un 2% de los alumnos de 15 y 16 años es capaz de leer textos largos y complejos. Una tendencia generalizada que compromete a toda una generación. Son pocos los alumnos de 15 años capaces de enfrentarse a un texto largo y reflexionar sobre él. ¿Qué está pasando? El batacazo en PISA en comprensión lectora se veía venir. El informe lo achaca a la incapacidad de los adolescentes para concentrarse, entre otras razones, que las hay. Y hay una bastante básica: los menores no leen. Así de simple. Ver a un joven con un libro en las manos en vez de un móvil es hoy una quimera.
Algunos, como Luis Rey, director del colegio San Francisco de Paula, consideran que el sistema educativo no está cambiando al ritmo que es necesario". Y plantea que los menores vuelvan a la lectura a través de libros que les puedan atraer como los cómic.
"La implementación de la tecnología en el aula" también ha impactado al dejar de lado una enseñanza tradicional más basada en los libros, señala Ruth Peña, profesora de Lengua y Literatura, que considera que los adolescentes están acostumbrados a un consumo rápido, concentrado, inmediato y concreto y eso provoca que la concentración vaya en decrimento".
La profesora alerta de que la comprensión lectora es la base para el resto de las asignaturas, porque difícil va a ser resolver un problema si no se entiende el enunciado.
Miguel Salas, autor de '(En) plan lector' los resultados del informe PISA son la evidencia de "una ley educativa que no está funcionando. Estamos renunciando al conocimiento que ha funcionado toda la vida, como la lectura en el aula o el dictado. Hemos dejado de leer con ellos textos complejos, de acudir a los clásicos, los libros de texto ya son cada vez con más dibujitos, emojis, esquemitas". Salas cree que la solución es volver a las raíces, retomar todo lo que funcionaba porque las escuelas que mejor funcionan en el mundo siguen haciendo dictados, hacen leer y hablar a los alumnos en voz alta, van a la biblioteca y vuelvan a los clásicos".
