Debacle española en el informe PISA: las razones
España ha obtenido el peor resultado de su historia en el Informe PISA.
20 puntos en PISA equivale a un curso escolar completo.
España ha obtenido el peor resultado de su historia en el Informe PISA. Es el que sirve de termómetro para los sistemas educativos. Las nuevas reformas que apostaron por rebajar la cultura del esfuerzo- la que fomenta los países asiáticos que lideran el informe- la reducción de los conocimientos concretos, la digitalización de las aulas de las que ya se están dado pasos atrás y una cultura que ha querido proteger a los alumnos de la frustración del suspenso ya tiene sus resultados. Y son devastadores.
Pero para entender cómo funciona el informe PISA hay que una cosa en cuenta: 20 puntos en PISA equivale a un curso escolar completo. Y en España hemos caído 23 puntos en Lectura, más de un curso escolar, 16 en matemáticas y 8 en Ciencias. Por comunidades: los mejores en Lectura son Asturias y Madrid. Y en matemáticas y ciencias: Madrid y Castilla y León. En todos estos datos no se incluyen los resultados de Cataluña. No está en el informe porque no ha cumplido con los requisitos que exige la prueba.
Los resultados de los alumnos españoles de 15 años caen en picado en todas las áreas respecto a hace cuatro años. Los más bajos en toda la historia de los 26 años de PISA. En todas las áreas estamos por debajo de la media de la OCDE. 20 puntos equivalen a los que se aprende en un curso escolar. Y en comprensión lectora, los alumnos españoles han caído nada menos 23. Retroceden más de un curso entero. La situación es tan alarmante que un tercio de los alumnos españoles no tienen las mínimas competencias para representar matemáticamente una situación real. Tampoco son capaces de identificar la idea principal de un texto de extensión moderada.
Y otra mala noticia, baja también el número de alumnos excelencetes. Tan solo son un 2% en lectura y un 4% en matemáticas. Es más. Los alumnos con peores resultados son los de mayor nivel socioeconómico. Caen tentre dos y tres veces más que el resto.
El experto de Funcas y profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), Ismael Sanz Labrador, indica que "llama la atención" la evolución española, según el origen social de los alumnos. Según apunta, en matemáticas, la cuarta parte de alumnos más favorecidos pierde 24,2 puntos desde 2022, frente al resto de cuartiles, que pierden entre 7,8 y 11,4 puntos; y en lectura, los tres primeros cuartos caen entre 15 y 18 puntos, y el superior, más de 33.
"El empeoramiento del aprendizaje afecta, sobre todo, al alumnado favorecido. Se trata, por tanto, de una reducción de las brechas, pero causada por el empeoramiento de quienes tenían mejores resultados", avisa el experto, quien apunta que una posible hipótesis podría ser que los centros educativos con mayor concentración de alumnado de entorno favorecido hace mayor uso de herramientas digitales.
La bajada es generalizada en el resto de la OCDE. Tampoco se salvan Japón, Corea y Singapur, que retroecen, aunque siguen en el podio de los países con mejores resultados.
Pero ¿por qué son tan malos los resultados de nuestros adolescentes? El informe dice que los chicos de 15 años han perdido la atención por culpa de las pantallas y las redes sociales. ¿Es esto cierto? Le hemos preguntado a los expertos.
Preocupa sobre todo la caída de los alumnos españoles en comprensión lectora, un tsunami que arrastra a las demás áreas. A los alumnos les cuesta entender textos que tengan más de 400 palabras: más o menos lo que cabe en una pantalla.
Según comenta Lucas Gortázar, director de Educación EsadeEcPol, "la lectura es la puerta de acceso al aprendizaje a lo largo de la educación obligatoria" y "estamos ante "una generación que ha vivido toda su escolarización rodeados de pantallas. En las anteriores habían consolidado el aprendizaje de la lectura y luego se habían expuesto al uso de las pantallas".
María Alfonso, investigadora de la UPV, señala que "estos resultados tienen mucho que ver con digitalización del proceso educativa sobretodo en las etapas iniciales"
El uso de la Inteligencia artificial también atraviesa los resultados del informe. Un dato que podría estar relacionado con el uso de la IA y que inquieta a los expertos es que por primera vez los alumnos con peores resultados son los de mayor nivel socioeconómico. En el caso de la IA son los que más acceden a Chatbot más sofisticado.
No es que los demás no usen la IA es que este perfil de alumnos la está usando más y eso es lo que podría explicar el cambio de patrón en los resultados. Y también que estamos equilibrando a la baja.
Expertos vinculan el "desplome" en PISA con el "abuso de pantallas" y la "relajación" de la exigencia académica
Más expertos en educación y tecnología han vinculado el "desplome" de los resultados de los alumnos españoles en PISA con el "abuso de pantallas" y la "relajación" de la exigencia académica, aunque consideran que no se puede buscar una única causa e insisten en que los datos reflejan una "tendencia" que se ha podido ver "acelerada" por el marco legal vigente.
Así, el director del Área de Colegios CEU y director del Colegio CEU San Pablo Sanchinarro de Madrid, Carlos Ortiz Sanchidrián, considera que los resultados son "preocupantes" y advierte de que no es "un problema coyuntural" de un curso sino "la confirmación de una tendencia". "Cuando se relaja la exigencia académica de forma sistémica, los resultados lo reflejan tarde o temprano", ha señalado Ortiz en declaraciones a Europa Press.
En concreto, identifica "tres factores que se retroalimentan: un marco curricular que ha primado los mínimos sobre la exigencia real de contenidos; una progresiva pérdida de autoridad y respaldo social a la figura docente, que dificulta sostener la corrección académica en el día a día; y una cultura educativa que, en el afán de proteger al alumno de la frustración, le ha privado también del aprendizaje que solo llega con el esfuerzo sostenido".
Además, apunta que el abuso de las pantallas "no es el único factor" de estos resultados "pero sí uno que agrava los demás". "Un alumno con la atención fragmentada tiene menos margen para el trabajo profundo que estas materias exigen", apunta.
Preguntado por si achaca estos malos resultados a la LOMLOE, el experto pide prudencia ya que este es el primer informe PISA que se publica tras la implantación completa de esta ley, y añade que "el deterioro viene de antes" y es "una tendencia que se arrastra desde 2015, con distintas leyes educativas de por medio".
En todo caso, cree que el marco legal vigente "ha acompañado y en cierta medida acelerado esa tendencia" pues "una ley que reduce la ponderación del suspenso, que facilita la promoción con materias pendientes y que desplaza el foco desde el dominio de contenidos hacia una evaluación por competencias mal calibrada, envía un mensaje claro al sistema sobre qué se espera y qué se tolera".
"No diría que la LOMLOE es la causa única de estos resultados, pero sí que forma parte de un modelo legislativo que, edición tras edición desde hace más de una década, ha ido relajando la exigencia en lugar de reforzarla. Ese es el debate de fondo que estos datos deberían abrir, más allá de quién gobierne en cada momento", subraya.
El impacto del absentismo
También pone el foco en el absentismo ya que, según indica, el 48,7% del alumnado español declaró haber faltado al menos a una clase o a un día completo en las dos semanas anteriores a la prueba, frente al 33,9% de la OCDE y al 38,5% de la UE. "No es una tasa de absentismo crónico ni distingue los motivos de las ausencias. Pero quienes faltaron obtienen 20 puntos menos en ciencias", remarca.
En cuanto a las medidas para revertir estos resultados, el experto propone "reforzar la lectura y las matemáticas desde las primeras etapas, asegurar una formación científica común suficiente, reducir las ausencias y atender tanto al alumnado rezagado como al de mayor potencial". Por ejemplo, sugiere realizar "tutorías estructuradas en pequeños grupos" que, según precisa, cuentan con evidencia experimental favorable.
Mientras, el CEO de SaveFamily, Jorge Álvarez, vincula este "desplome" en PISA con el "abuso" de las pantallas y avisa de que "el problema no es únicamente cuánto tiempo pasan los menores conectados" sino "cómo están diseñadas las plataformas para retenerlos".
"Estamos ante sistemas que fomentan un uso continuado y dificultan la desconexión, lo que tiene su repercusión directa sobre el rendimiento académico de los jóvenes", opina el experto.
En todo caso, advierte de que el problema no se limita al rendimiento académico. Según los datos recogidos por SaveFamily, "los adolescentes que pasan más de tres horas diarias en plataformas digitales duplican el riesgo de sufrir problemas psicológicos". Ante esta "sobreexposición", Álvarez recomienda que los menores tengan "una inmersión digital escalonada" para "reforzar la educación digital y avanzar hacia una incorporación progresiva y supervisada de la tecnología durante la infancia".
Si bien, la vicepresidenta de Educación y Sector Público de la edtech Letmino, Ainhoa Marcos, advierte de que no se puede buscar "una única causa ni una solución inmediata" para un desafío que, a su juicio, es "claramente estructural". "La tecnología forma parte de esta conversación, pero plantear el debate únicamente en términos de 'pantallas sí o pantallas no' sería, de nuevo, simplificar un problema mucho más complejo. La cuestión fundamental es qué hacemos con la tecnología y qué propósito pedagógico hay detrás de su uso", explica.
En este sentido, defiende que la digitalización puede ser "una herramienta extraordinaria para personalizar el aprendizaje, atender a la diversidad y apoyar al docente", pero "nunca puede sustituir la lectura profunda, el pensamiento crítico, la concentración o la interacción humana que son esenciales para aprender".
