Vicente Magro, uno de los cinco magistrados del Supremo que cambió la sentencia de La Manada: "Era una violación, no abuso sexual"

Vicente Magro, uno de los cinco magistrados del Supremo que cambió la sentencia de La Manada. Imagen: Marcos Muñoz
  • Vicente Magro fue uno de los cinco magistrado del Tribunal Supremo que corrigió la primera condena a los miembros de la Manada.

  • El Supremo la elevó a 15 años al considerar que en aquel portal hubo más que un abuso sexual, sino una violación.

Compartir

Vicente Magro fue uno de los cinco magistrado del Tribunal Supremo que corrigió la primera condena a los miembros de la Manada y la elevó a 15 años al considerar que en aquel portal hubo más que un abuso sexual, sino una violación. Los magistrados consideraron que había habido una violación. Hemos estado con él y nos ha contado lo que supuso esa condena. Formó parte del tribunal que revisó el caso de la manada. Una magistrada y cuatro compañeros que no tuvieron dudas.

"Era evidente que fue una violación y no un abuso sexual", señala Vicente Magro, 10 años después analizamos la sentencia del Supremo. La clave, lo que diferenció un delito de otro, fue la intimidación. "Cinco personas con un componente sexual, un objetivo sexual, al haber intimidación había violación y no abuso sexual".

PUEDE INTERESARTE

Por eso corrigieron la primera sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Navarra. Cambiaron las penas de los miembros de la manada de 9 a 15 años de cárcel. "Las penas fueron altas, no hay sufrimiento mayor que el del crimen que el de una violación grupal".

Mientras un grupo de mujeres se manifestaba a las puertas del alto tribunal se conoció el fallo. Dirigido a protegerlas. "Las víctimas de agresión sexual tienen derecho a tener miedo a acudir a declarar ante un órgano judicial. Nosotros tenemos como Administración de Justicia de poner las herramientas necesarias para que la víctima confíe. Nosotros tenemos la obligación de hacérselo fácil".

PUEDE INTERESARTE

El caso de la Manada fue un punto de inflexión en las calles y en los tribunales. "No hay dinero que pueda pagar a una mujer víctima de una agresión sexual pero sí hemos introducido parámetros, daño social psicológico, faño moral písquico, para que al menos las víctimas sean indemnizadas por el autor del hecho delictivo".

El 20% de las causas que entran en el Supremo son de carácter sexual.

Con esta decisión del Supremo hace 10 años, las mujeres encontraron una protección, que al mimso tiempo no debajaba de lado la presunción de inocencia.