Multas

Las gasolineras sancionan: hasta 200€ por repostar con el motor encendido o usando el móvil

Apagar el motor durante el repostaje es obligatorio. Freepik
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Llenar el depósito es una de las acciones más rutinarias para cualquier conductor. Sin embargo, lo que muchos no saben es que las estaciones de servicio son espacios regulados por normas de seguridad muy estrictas, y no cumplirlas puede acabar en sanción. La DGT y distintas autoridades siguen recordando que gestos tan comunes como utilizar el móvil o no apagar el motor pueden acarrear multas de hasta 200 euros.

Estas dos acciones que pueden parecer inofensivas, llevan años en vigor y ahora se están recordando con más insistencia debido al aumento de controles y la difusión de información en redes sociales.

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¿Qué dice la normativa sobre repostar?

Aunque muchas de las advertencias en las gasolineras parecen solo recomendaciones, en realidad están respaldadas por un marco legal concreto. En el Reglamento General de Circulación se establece cómo debe realizarse el repostaje de manera segura. Durante la carga de combustible, el conductor debe apagar el motor y evitar cualquier acción que pueda generar peligro, lo que incluye tanto distracciones como posibles fuentes de ignición.

A este reglamento se suman otras normas relacionadas con la seguridad industrial y la manipulación de sustancias inflamables, que obligan a extremar precauciones en entornos como las estaciones de servicio. El combustible no solo es inflamable, sino que genera vapores que pueden ser peligrosos si se combinan con chispas, calor o una inadecuada manipulación. Por eso, las estaciones de servicio están obligadas a señalizar claramente estas normas, y los usuarios deben cumplirlas.

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Además, hay un elemento clave que muchas veces pasa desapercibido: las instrucciones del propio establecimiento también tienen valor normativo dentro de ese entorno. Si en una gasolinera indica “apague el motor” o “no use el móvil”, no es una sugerencia opcional, sino una medida de seguridad que debe respetarse. Si no se cumple, puede derivar en sanción si se considera que se ha generado una situación de riesgo.

¿Por qué usar el móvil se considera una conducta de riesgo?

El uso del teléfono móvil durante el repostaje es uno de los puntos que más dudas genera entre los conductores. No hay un artículo que diga literalmente que está prohibido usar el móvil en la gasolinera, pero sí puede ser sancionable con multas de hasta 200 euros cuando se interpreta como una conducta que puede comprometer la seguridad.

Esto quiere decir que no todas las situaciones son iguales. Tener el móvil encendido en el bolsillo no suele ser sancionable, pero manipularlo activamente mientras se reposta, mandar mensajes, hablar o usar aplicaciones puede considerarse una conducta imprudente, sobre todo si provoca una distracción evidente. En ese caso, la sanción se encuadra dentro de infracciones leves relacionadas con la seguridad durante el repostaje.

Durante años, se ha extendido la idea de que el móvil puede provocar chispas capaces de encender los vapores del combustible. Sin embargo, los expertos coinciden en que ese riesgo técnico es muy bajo con los dispositivos actuales. Pero se mantiene la norma por la distracción que puede generar. En una gasolinera, donde se manipula un producto altamente inflamable, cualquier falta de atención puede suponer errores como derrames, mala colocación de la manguera o reacciones tardías ante cualquier incidente.

Es obligatorio apagar el motor para repostar

Apagar el motor antes de repostar no es solo una recomendación, es una obligación básica de seguridad recogida en la normativa de tráfico y reforzada por las propias estaciones de servicio. El motivo principal es evitar cualquier riesgo en un entorno donde hay vapores inflamables: un motor en funcionamiento puede generar calor, pequeñas chispas o activación de sistemas eléctricos que, en determinadas condiciones, podrían favorecer una ignición, aunque la probabilidad sea baja.

Además, esta obligación no se limita únicamente al motor. En muchas estaciones también se recomienda apagar otros sistemas eléctricos del vehículo, como luces o dispositivos electrónicos, para reducir aún más cualquier posibilidad de incidente.

¿Cuánto se puede pagar por una multa?

Las sanciones relacionadas con el repostaje en gasolineras suelen encuadrarse como infracciones leves, pero eso no significa que sean insignificantes. En la práctica, las multas más habituales se sitúan en una horquilla de entre 100 y 200 euros, dependiendo de la conducta y si se considera que ha existido un riesgo real. Por ejemplo, no apagar el motor durante el repostaje suele implicar una sanción cercana a los 100 euros, mientras que utilizar el móvil de forma activa puede elevar la multa hasta los 200 euros si se interpreta como una distracción peligrosa.

Además, aunque estas infracciones no conllevan pérdida de puntos del carné de conducir, sí pueden beneficiarse del descuento del 50% por pronto pago, lo que reduce considerablemente su impacto económico si se abonan en plazo. También hay que tener en cuenta que la cuantía final puede variar en función de la autoridad que imponga la sanción y de las circunstancias concretas del caso.