Andrea, tras recibir la mayor indemnización por negligencia médica en España: "No hay dinero en el mundo que pague el daño que le han causado a mi hijo"
"No hay dinero en el mundo que pague el daño que le han causado a mi hijo", dice Andrea, que ve cómo su hijo Neizan ni habla ni anda.
Andrea reconoce que no le compensa la indemnización al ver a su hijo, dependiente de por vida.
Neizan tiene seis años y un 87% de discapacidad. No camina ni habla, y necesitará ayuda de por vida. La causa, una negligencia médica durante el parto. Su familia acaba de recibir la mayor indemnización de España: 13'3 millones de euros. El pequeño Neizan tiene una parálisis cerebral severa y necesita atención constante 24 horas al día.
Todo ocurrió durante el parto por culpa de una cadena de errores evitables. "Nadie me hizo caso, me sentí desatendida, estaba muy sola", recuerda con angustia Andrea. Ahora, tras seis años de lucha, ha conseguido la mayor indemnización por negligencia médica de España que le servirá para terapias de rehabilitación, coche y vivienda adaptada para su hijo. "Incluye los intereses de demora porque las aseguradoras no quisieron pagar en su momento".
Pero tras esta cifra hay mucho dolor. "No hay dinero en el mundo que pague el daño que le han causado a él", dice Andrea, que reconoce que su economía no le permitía "llevarle a más terapias".
La sentencia es clara. Andrea ingresó bien y el niño nació mal. "Algo pasa durante el parto. Nadie me hacía caso, estaba todo el mundo opinando y me puse a llorar. Los monitores alertaban de que el bebé se quedaba sin oxígeno, pero no se actuó a tiempo. Se confundieron de forcep y al final se perdió mucho tiempo en la cesárea", recuerda la madre.
Rafael Martín Bueno, abogado de lesiones fetales, reconoce que "hemos logrado acreditar toda la rehabilitación que va a necestiar Neizar con facturas, informes... Las alteraciones que advertían de que algo iba mal y no se hizo nada". La madre reconoce que a Neizan "lo tuvieron que reanimar dos veces".
Tras este fallo histórico se garantiza, al menos económicamente, el futuro de Neizan, que estará cubierto para toda la vida.
