El lenguaje bélico contra el cáncer irrita a los enfermos: "Esto no es una guerra, ni se gana solo con luchar"
"No luchamos contra nada, no somos héroes, esto va de otra cosa, va de una enfermedad que va a llevar su curso", dice alto y claro Begoña Barragán, enferma de cáncer y presidenta de GEPAC.
Los pacientes de cáncer ni "son luchadores, ni están en una guerra ni tienen que ganar una batalla".
Los pacientes de cáncer llevan mucho tiempo quejándose: ni son luchadores, ni ganan la batalla, ni están en una guerra. El lenguaje bélico, que les hace responsables únicos de su curación, les provoca una carga emocional añadida. Por eso, el proyecto "Cuidado con las palabras" npropone expresiones más empáticas. Porque esto no es una batalla, no es una guerra, es una enfermedad en la que los enfermos no son guerreros. Eso que se dice de "no dejes de luchar", como si los enfermos de cáncer "contaran con armas contra un tumor para ganar la guerra y el resultado dependa de su lucha.
Lo sabe bien Marta, cansada de escuchar el mantra de "eres una luchadora". La intención de los que rodean a los pacientes siempre es bueno, Ese sé fuerte, puede hacer daño "cuando tu no te sientes asi. Y te planteas si lo eres. La realidad es solo vives lo que te toca", reconoce.
"No luchamos contra nada, no somos héroes, esto va de otra cosa, va de una enfermedad que va a llevar su curso", dice alto y claro Begoña Barragán, enferma de cáncer y presidenta de GEPAC.
Ese lenguaje les da una responsabilidad que no les corresponde como si la curación fuera una cuestión de voluntad. "Esto es una enfermedad".
Isabel López psicooncóloga de GEPAC, alerta de que esta terminología "genera una responsabilidad y una ansiedad a los pacientes". Es hacer una carga excesiva sobre el paciente, recuerda Begoña.
Por eso la campaña 'Cuidado con las palabras' busca sustituir el miedo y la presión por el respeto. "Una sola palabra bien utilizada te cambia el contexo de una frase", dice Begoña.
Porque las metáforas bélicas generan frustración cuando el tratamiento no funciona. "Si se mueren qué pasa, ¿que no ha luchado lo suficiente?, señala Isabel..
La iniciativa incluye una herramienta que identifica este lenguaje en redes sociales y propone alternativas más humanas. Porque acompañar, y no combatir, es la mejor forma de cuidar. No hace falta decir algo perfecto, basta con estar.
