Alquilar con mascota, misión imposible: "Tuve que dar en adopción a mis perras tras 10 años con ellas"

El problema de la vivienda se complica todavía más para aquellos que tienen niños o mascota.
José María tuvo que dar en adoptación a sus perras tras diez años juntos: "Ahora me levanto solo".
El problema de la vivienda se complica todavía más para aquellos que tienen niños o mascota. Ante la altísima demanda, los propietarios se permiten hacer casting del inquilino perfecto. Por ejemplo, de los 340 pisos ofertados en A Coruña, solo 7% aceptaban animales de compañía.
Cuando el acceso a un alquiler es de por sí difícil, cualquier requisito adicional no es de buen agrado. Álex Álvarez, de Procesos Inmobiliarios, reconoce que "aunque hay modelos de coberturas de seguros con mascotas, hay arrendatarios que no quieren arriesgar y ponen esa cláusula de no se aceptan mascotas". Ni en portales, ni en pisos. Siempre ha sido así, pero ahora más por la escasez de oferta, informan Manu Reyes,
El precio del alquiler varía desproporcionadamente si queremos tener mascota. Es más, en Valencia, los pisos baratos ya no solo vetan a perros y gatos sino que también a parejas. Y en Coruña, solo el 7% de los alquileres permiten mascotas.
Los arrendadores alegan problemas de mantenimiento, ruido... "Nueve de cada diez propietarios no quieren perros ni mascotas", señala Adrián Jimeno, de Inmobiliaria Villajosefina. Y dado el panorama, los arrendados solo pueden acatar la exigencia. Menos aún si significa renunciar lo que, para muchos, es uno más de la familia.
José María tuvo que dar un adopción a Luna y Hera
José María ha afrontado este problema de la única manera que pudo hacerlo, dando en adopción a Luna y Hera. "En el 2024 me dio un infarto, luego un ictus, la depresión que tengo dentro perder el trabajo, mi vida normal perderlo todo y después a mis perras tras más de diez años con ellas. Ahora me despierto y estoy solo".
En el 2024 me dio un infarto, luego un ictus, la depresión que tengo dentro perder el trabajo, perderlo todo y después a mis perras
Son exigencias un tanto desmesuradas que se unen a una situación inestable. Y a sabiendas de que la vivienda ya es un problema, por el difícil acceso, precios al alza, una oferta limitada y en ocasiones irrisoria, tener mascota ya es otra piedra más en el camino.

