El impacto de la llegada de inmigrantes a España

El impacto de la llegada de inmigrantes a España
Cristina Montalvo analiza el impacto de la llegada de inmigrantes a España en la demografía y la economía. Cuatro
  • La población española sigue aumentando y ya superamos los 49 millones de habitantes.

  • Los extranjeros ya representan el 14,6% de nuestra población.

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La población española sigue aumentando y ya superamos los 49 millones de habitantes. Gracias a los que llegan de fuera, España bate récords de población residente. Hemos superado los 49 millones de habitantes, 440.000 más que el año anterior. Esto se debe, como decimos, sobre todo al crecimiento de los que han nacido fuera de España que ya superan los 10 millones. Los extranjeros ya representan el 14,6% de nuestra población.

Ese aumento de la población inmigrante ha tenido en los últimos años un impacto muy destacado no solo en la demografía, también en el plano laboral. Hablamos de dos aspectos que están completamente intererelacionados. La llegada de inmigrantes ha supuesto, señala un informe de Fedea, el rejuvenecimiento de la población residente en España desde el año 2000 y ha contribuido a elevar las tasas de empleo. El principal motivo de llegada a nuestro país de los extranjeros es el laboral y de hecho, su tasa de actividad, es decir, el porcentaje de personas que está en el mercado de trabajo sobre el total que tiene edad para estrar en él supera en cerca de 15 puntos a los de la población nacida en España. Y eso repercute directamente en la economía.

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Cuando en un país crece más la gente en edad de trabajar que el total de la población se producie en fenómeno que se conoce como dividendo demografico y que impulsa el crecimiento y que refuerza el estado del Bienestar. En España con la caida de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida estamos en el camino contrario. La demografía es un lastre, pero eso está siendo mitigado, hasta en un 60%, por la llegada de inmigrantes. Sin ella, dicen los autores, la proporción de población en edad de trabajar, habría caído a un ritmo mucho mayor,y se habría reducido mucho el potencial de crecimiento.

Las proyecciones de cara al futuro insisten en esta tendencia para los próximos años e incluso décadas. La inmigración seguira siendo clave para paliar los efectos del envejecimiento de la población, pero su capacidad para compensarlos dependerá mucho no solo de la llegada de extranjeros sino de la capacidad para integrarlos en el mercado de trabajo, de sus niveles de cualificación y de que se produzcan también mejoras de productividad.