Cómo quitar el hielo del parabrisas sin dañar el cristal, según la Guardia Civil
Utilizar ciertos métodos improvisados pueden provocar daños permanentes en el cristal o incluso su rotura
Multas de invierno: los errores más comunes que debes evitar
Cuando bajan las temperaturas y el termómetro cae por debajo de cero, muchos conductores se enfrentan cada mañana a un parabrisas cubierto de hielo. Aunque es tentador probar una solución rápida para poder salir de casa cuanto antes, hay que saber que utilizar ciertos métodos improvisados pueden provocar daños permanentes en el cristal o incluso su rotura. Por eso la Guardia Civil y la Dirección General de Tráfico (DGT) han compartido recomendaciones claras para descongelar el parabrisas de forma segura y eficaz.
La primera es no utilizar nunca agua caliente sobre el hielo, con el objetivo de derretirlo rápidamente. Es necesario saber que esta práctica está terminantemente desaconsejada. La Guardia Civil explica que el choque térmico entre el agua caliente y el cristal muy frío puede provocar microfisuras o incluso la rotura completa del parabrisas. El vidrio no conduce bien el calor, por lo que un cambio brusco de temperatura es peligroso.
En su lugar, la solución que recomienda la Guardia Civil para eliminar el hielo sin dañar el parabrisas es muy sencilla y se puede preparar con productos que muchos tenemos en casa. Solo hay que mezclar una parte de agua con dos partes de alcohol (por ejemplo, alcohol de 96º o gel hidroalcohólico) y después rociar esta solución sobre el cristal helado y esperar a que el hielo comience a fundirse. Solo habría que usar ahora una rasqueta de plástico para retirar los restos de hielo con suavidad, sin arañar el cristal.
Si no disponemos de alcohol, otra alternativa que también es válida sería el uso de agua salada, ya que la sal reduce el punto de congelación y ayuda a derretir el hielo.
Además, antes de retirar el hielo, arranca el motor y enciende el sistema de desempañado del parabrisas. La Guardia Civil y la DGT recomiendan dirigir el flujo de aire caliente hacia el cristal para que se caliente de forma progresiva. De esta manera se evita el estrés térmico que puede dañar el cristal. Eso sí, es importante hacerlo sin subir demasiado rápido la temperatura, ya que esto también podría causar problemas estructurales en el parabrisas.
Cuando el hielo empieza a derretirse, es hora de retirarlo físicamente. La rasqueta de plástico es la herramienta más segura para hacerlo sin dañar el cristal, ya que no raya la superficie como sí lo harían objetos metálicos o improvisados (como llaves o tarjetas). Este tipo de herramientas está pensada específicamente para esta labor y puedes llevar una en la guantera durante el invierno para emergencias.
Otras precauciones que conviene tener en cuenta
Además de lo anterior, hay varias acciones que debes evitar siempre:
- No accionar los limpiaparabrisas con hielo adherido, ya que esto puede desgastar o incluso romper las escobillas y forzar el mecanismo.
- No utilizar agua a presión fría o caliente, que tampoco ayuda y puede empeorar la situación.
- No echar sal directamente sobre el hielo después de que se haya formado, ya que puede rayar el cristal y también corroer otras partes del coche.
- Si los limpiaparabrisas están pegados al cristal debido al hielo, lo mejor es despegar con cuidado antes de ponerlos en funcionamiento, y solo después utilizar el sistema de limpieza con líquido anticongelante.
Cómo evitar la formación de hielo
Evitar que el hielo se forme es siempre más fácil y seguro que tener que eliminarlo después. La DGT recomienda cubrir el parabrisas con una manta, cartón o protector específico durante la noche, sujetándolo con los brazos de los limpiaparabrisas o las puertas. Esto impide que la helada se adhiera al cristal. Además, es importante usar líquido limpiaparabrisas con anticongelante en el depósito del coche, para que también contribuya a reducir la formación de hielo.
Con todo esto, y aunque eliminar el hielo del parabrisas puede ser una tarea frustrante en invierno, se debe ser consciente de que hacerlo de forma incorrecta puede costarte mucho más que unos minutos. Según la Guardia Civil y la DGT, la clave está en actuar con paciencia y con métodos que protejan el cristal y garanticen la visibilidad:
- Nunca uses agua caliente sobre el parabrisas helado.
- Prepara una mezcla de agua y alcohol para fundir el hielo.
- Calienta el coche progresivamente con el desempañado.
- Usa una rasqueta de plástico para retirar el hielo sin dañar el cristal.
- Evita métodos agresivos o improvisados.
Con estos pasos no solo proteges tu parabrisas, sino que también garantizas una conducción segura en invierno.
