Bienestar

Ni comidas grasientas ni carnes procesadas: los alimentos más peligrosos para tus ojos, según un experto en nutrición

Una dieta rica en carbohidratos puede triplicar el riesgo de enfermedades oculares. Freepik
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Cuando se piensa en salud ocular, lo primero que se nos viene a la cabeza es la luz azul, las pantallas, las revisiones al oftalmólogo o las gafas de sol homologadas. Pero hay un factor silencioso, y en ocasiones olvidado, que puede condicionar la salud de nuestros ojos a largo plazo: la alimentación. Un experto en nutrición ha compartido cuáles son los alimentos que, en un principio, pensamos que son inocuos, pero en realidad son más dañinos para los ojos de lo que podemos imaginar.

“La comida más peligrosa para tus ojos no son las comidas grasientas, no son las carnes procesadas y no son las comidas saladas”, así comienza su vídeo de TikTok. Se suele pensar que las comidas que tienen un alto contenido en grasas saturadas o sales, que suelen ser perjudiciales, no lo son tanto para los ojos. A nivel ocular, son otros los alimentos que pueden degenerar poco a poco el rendimiento de la retina.

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El verdadero enemigo: los azúcares refinados y carbohidratos ultraprocesados

Carlos Ordinas expone que el verdadero enemigo de la salud ocular está en los productos con alto contenido en azúcares y carbohidratos refinados. Éstos están presentes en infinidad de alimentos que consumimos habitualmente. Según este experto, estos componentes pueden tener un impacto directo en la presión ocular, aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades visuales graves, debido a que pueden causar problemas en la presión de los ojos.

Además, hace referencia a los efectos que puede tener la diabetes en la visión, una relación que ha sido objeto de numerosos estudios. Las personas con diabetes pueden tener problemas en la retina, la cual es la extensión del cerebro que capta información del exterior. Asegura que el ojo es muy sensible a los excesos de azúcar, y también que una alimentación alta en carbohidratos que puede terminar provocando retinopatía diabética, edema macular, glaucoma o cataratas.

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Algo tan común como desayunar cereales listos para consumir, zumos enriquecidos, tostadas o bollería ligera puede ser una de las peores opciones para la vista. Pensamos que esos alimentos son saludables, pero nada más lejos de la realidad. Ordinas señala a los cereales de desayuno y los zumos con betacarotenos añadidos como ejemplos de productos que están muy sobrevalorados.

Este enfoque tiene una base científica bastante sólida. Son varios los estudios que han asociado las dietas ricas en alimentos procesados, carbohidratos refinados y altos índices glucémicos con un mayor riesgo de enfermedades de la retina o la mácula. Quienes siguen una dieta rica en este tipo de productos tienen hasta tres veces más probabilidades de desarrollar formas avanzadas de degeneración macular en comparación con aquellos que llevan una dieta más equilibrada.

Que si conviene incluir en tu dieta para proteger la vista

Teniendo en cuenta que los azúcares refinados y los carbohidratos procesados son dañinos para la salud ocular, una buena protección comienza teniendo una alimentación baja en carbohidratos, rica en nutrientes densos y basada en alimentos reales. Cada vez más expertos coinciden en que reducir la carga glucémica de la dieta ayuda a estabilizar la presión ocular, disminuir la inflamación y mejorar la salud de la retina. Esto incluye priorizar proteínas de calidad, grasas saludables y vegetales, sobre todo, si proceden de cultivos ecológicos o de proximidad.

Uno de los pilares de esta alimentación es apostar por alimentos naturales y ricos en micronutrientes. En este sentido, productos como los huevos ecológicos destacan por su contenido en luteína y zeaxantina, dos carotenoides esenciales para la mácula, esa zona de la retina que permite ver detalles, leer y reconocer caras. Además, actúan como filtros naturales frente a la luz azul y el estrés oxidativo.

Otro alimento que destaca este experto es el hígado de ternera ecológico, probablemente uno de los productos más densos nutricionalmente del mundo. Aporta vitamina A en forma de retinol, fundamental para la visión nocturna y la salud de la retina, además de vitaminas del grupo B y minerales antioxidantes como zinc y cobre. Sin embargo, su consumo debe ser moderado, incluirlo de forma ocasional puede ser un impulso directo para la salud ocular.

Junto a ellos, un clásico que vuelve a ponerse de moda: el aceite de hígado de bacalao. Se trata de una fuente natural de vitamina A y D, y también de ácidos grasos omega-3, todos ellos implicados en la protección de la retina y en el mantenimiento de la lágrima. Asimismo, ayudan a prevenir procesos inflamatorios y podrían reducir el riesgo de enfermedades como la degeneración macular o el ojo seco.

Todo ello debe estar acompañado de un patrón alimentario mediterráneo bien adaptado: más verduras, más pescado azul, más frutos secos y más grasas saludables, como el aceite de oliva virgen extra. Este tipo de dieta no solo va a ayudar a mejorar la salud ocular, sino que también se asocia a un menor riesgo de enfermedades oculares en diversos estudios.