Logran rescatar a Hernán en La Guaira después de 8 días de angustia

Rescatistas de diez países llevan cuatro días tratando de abrirse paso entre las ruinas de un edificio inestable.
Los rescate milagro no cesan en Venezuela, pero el de Hernán es el reto : "Su mano indica que aún vive"
La Guaira y toda Venezuela respiran aliviados y satisfechos tras el rescate de Hernán, el hombre atrapado en la garita de un garaje en La Guaira desde hace una semana. Tras más de 70 horas de trabajo el equipo USAR de bomberos de Chile rescató con vida a Hernán quien se encuentra en buenas condiciones. Más de cien efectivos han trabajadosin descanso para conseguir un rescate que parecía imposible.
La Guaira, por fin, ha estallado en júbilo por una buena noticia en medio del horror diario cuando rescatistas de siete países han logrado sacar con vida de debajo de los escombros a Hernán Gil, el vigilante de 43 años que estaba en una garita en el sotano de un edificio y que se ha convertido en un símbolo mundial de resistencia.
Ha sido una operación extremadamente compleja, con riesgo constante de derrumbe y para la vida de los rescatistas que suministraban agua a Hernán a través de una manguera. Ha merecido la pena. Hernán ha salido de entre los escombros de muy buen ánimo y en buen estado. Incluso se negaba a utilizar camilla pero claro, le han obligado. Gracias a que se escondió en su garita al quedarse atrapado no sufrió ningún daño y los equipos de rescate consiguieron hacerle llegar una vía para alimentarle. Los familiares de las víctimas aquí en La Guaira esperan que no sea el último y que haya más Hernanes.
Una operación de alto riesgo
Un operación muy compleja. Rescatistas de diez países llevaban cuatro días tratando de abrir paso entre las ruinas Ezequiel Gallardo, jefe de bomberos de Chile daba esperanzas antes del rescate: "Se encuentra como en un sarcófago y se encuentra estable", informaba Cristina Herráez.
Uno de los hitos fue poder tocar sus manos. Se esperaba el gran milagro. A Hernán le habían podido ver la cara y su ojo magullado. Llevaba mascarilla. Le pideron que se pusiera sus gafas de protección. El vigilante de seguridad, de 43 años, padre de dos niños, llevaba más de una semana atrapado en el sótano menos dos de un centro comercial de la Guaira, en Venezuela, convertido en ruinas tras el doble terremoto.
Los equipos de rescate especializados de varios países han trabajado sin descanso para sacarle de allí vivo. Le dieron agua con nutrientes para hidratarle, pero la tarea para liberarle era complicada porque la estructura de nueve pisos era sumamente inestable, y el túnel excavado para salvarle había sufrido varios derrumbes.
Como señalaba Wagner Leiva, de la Cruz Roja de Costa Rica, "hemos penetrado un espacio para poder llegar por la parte inferior y no por la parte superior donde estamos y poder sacar, extraer a Hernán en un conducto seguro".
Cristian Vera, líder USAR bomberos de Chile explica la magnitud del rescate. "Cuando tú entras a una estructura colapsada, obviamente que hay riesgo, por la complejidad de lo que había que hacer, remover toneladas de material de forma delicada para no producir colapsos secundarios por golpes o vibraciones".
Finalmente, el rescate más esperado ha sido posible. Es una vida salvada, pero significa mucho más.

