La guerra de Irán libera 5 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera

La guerra de Irán volverá el clima aún más extremo. Cuatro
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Hoy se celebra el Día Meteorológico Mundial y la ONU ha publicado su último informe sobre el estado del clima. Las cifras son muy preocupantes porque confirma que cada año el clima es más extremo, y que es por culpa del calentamiento global. De hecho, los últimos 11 años han sido los más calurosos de la historia. Y 2025, fue el segundo o tercero más caluroso de la serie con 1,43 grados por encima de la era preindustrial (1850-1900)

Las concentraciones de gases de efecto invernadero en nuestra atmósfera, son las más altas en 800.000 años: estos gases son los responsables de retener el calor. Suben las temperaturas y provocan el deshielo en los polos. En 2025 sobre todo en Islandia y en la costa del Pacífico de Norteamérica. Y a todo esto hay que sumar la guerra, que está disparando de forma exponencial las emisiones y a más emisiones, más calor todavía.

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En las dos primeras semanas de guerra en Irán (y llevamos ya tres) se liberaron a la atmósfera 5 millones de toneladas de CO2, un aporte extra con el que no contábamos y que es lo mismo que emite Islandia en todo un año. A esto le podemos sumar los 40.000 millones que emitimos anualmente. "Es una sobreemisión de gases de efecto invernadero que vamos a notar en la próxima década", señala Jorge Olcina, climatólogo de la Universidad de Alicante.

La consecuencia es que hemos roto el balance energético de la Tierra. "El clima de la Tierra cambia si lo hace su balance energético, la radiación que nos llega desde el Sol y la que emite la Tierra deben estar equilibrados. Y cada año se desajusta un poco más".

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El planeta absorbe mucho más calor del que sale y toda esa energía extra se acumula, sobre todo, en los océanos, que retienen el 91% del exceso de calor. La tierra absorbe más energía que llega del sol de la que es capaz de liberar "porque esa energía se queda o rebota debido a los gases de efecto invernadero". En un clima estable es la misma, pero ahora hay un exceso de energía acumulado porque las concentraciones de gases de efecto invernadero retienen el calor (dióxido de carbono, metano y óxido nitroso)

Los océanos siempre han actuado como sumideros, como amortiguadores del aumento de temperaturas, pero están dejando de serlo. El calor oceánico alcanzó un nuevo máximo histórico en 2025 y su tasa de calentamiento se duplicó entre 1960 y 2025. La geopolítica basada en combustibles fósiles es incompatible con un planeta habitable. "Las temperaturas van a seguir aumentando".

Vamos a un planeta, advierten los expertos, cada vez menos habitable.