Las incógnitas de una guerra contra Irán sin un plan ni un final claro
Trump decidió por su cuenta y riesgo ir con Israel a la guerra contra Irán y ahora se ha metido en un laberinto.
Trump ha dicho esta tarde que el final está cercano, pero el gran problema inmediato es el Estrecho de Ormuz
¿Destruir el programa nuclear iraní? ¿Debilitar su fuerza militar? ¿Derribar el régimen? ¿Cuándo puede decir misión cumplida Donald Trump? Trump decidió por su cuenta y riesgo ir con Israel a la guerra contra Irán y ahora se ha metido en un laberinto del que no sabe cómo salir.
Si termina la guerra sin que haya caído el régimen, si no encuentra una Delcy iraní, Irán estará debilitado sí, pero tendrá todos los incentivos para seguir buscando un arma nuclear, no fiarse de EEUU y mantener su capacidad de veto sobre el estrecho de Ormuz.
Y si cae el régimen, el resultado puede ser peor: el país, de 90 millones de habitantes, puede ir a una guerra civil y étnica que generará inestabilidad durante años en una región crucial para el suministro petrolífero del mundo.
Incierto final
Trump ha dicho esta tarde que el final está cercano, pero si no hay un golpe en Irán capitaneado por un reformista dispuesto a pactar con EEUU, y nada apunta en ese sentido, podemos ir a un conflicto largo con mayor o menor intensidad militar que dure años como en Iraq.
El problema inmediato es el estrecho de Ormuz: Irán necesita muy poco para cerrarlo y EEUU necesita mucho para mantenerlo abierto. Unas minas o unos drones de 4.000 euros frente a una armada, fuerza aérea que escolte a los barcos y cree una zona de vigilancia y exclusión aérea a lo largo de decenas de kilómetros cuadrados. Y eso durante meses y durante años.
