Tensión, caos y angustia: las imágenes de la lucha por lograr un sitio en el campamento del Puerto de Ceuta

Así hemos vivido el traslado de más de 1.700 inmigrantes al puerto de Ceuta.
El campamento ya ha colgado el cartel de completo: así ha sido el control de seguridad y sanitario en el Puerto.
Escenas de caos y angustia esta mañana en el puerto de Ceuta. Centenares de migrantes trataban de pasar el cordón policial desesperados por conseguir una plaza en el nuevo campamento en el puerto de Ceuta. Personas pisoteadas, algún desmayo y también heridos. Los agentes han tenido que emplearse a fondo para contener la avalancha. Porque las carreras por las calles para ser los primeros en el puerto y ocupar una de la poco más de 1.700 plazas no ha tenido tregua. Se ha colgado el cartel de completo en solo unas horas. Fuera se han quedado otros cientos de inmigantes que siguen viviendo en chabolas en Playa Benítez y en la playa del Trampolín. Durante el traslado se han producido momentos de gran tensión. Cientos de migrantes salieron a la carrera para obtener una plaza en el campamento del puerto.
Así se ha vivido el traslado
6:45: Playa Benitez. Guardias Civiles intentan un desalojo ordenado. Mientras, la Policía Nacional se organiza pero decenas de migrantes que salen de todos los lados buscan ser uno de los 1700 en el campamento del puerto. Los antidisturbios taponan su llegada. La tensión es máxima. Los agentes piden calma, pero es difícil manejar tanta desesperación.
8:00. Toca protegerse y empezar el traslado. Uno a uno. Los primeros pasan entre los agentes sabiéndose privilegiados. Se ven muchos adolescentes, heridos, gente que carga a otra a la espalda, y otra al borde de la extenuación.
8:30: Pero es imposible pedir paciencia a quien sabe que su oportunidad se está esfumando. El cordón policial se rompe. Y los antidisturbios tiran salvas al aire en más de una ocasión. El tumulto deja chanclas en el suelo y también heridos. Agrupan a los que lo han conseguido. Y blindados por furgones policiales, llegan al campamento sobre las 10. Atrás quedan cientos. Alguno ya sin fuerza para levantarse e intentarlo de nuevo.
Las imágenes muestran una multitud, pero si nos detenemos un segundo, identificamos niños, jóvenes heridos, algunos descalzos y sin más pertenencias que lo puesto. Todos hombres. Así, en estas condiciones, llevan mes y medio en nuestro país. Algunos son pisoteados, otros están al límite de sus fuerzas o se ponen las zapatillas de otros para seguir adelante. Otros se arrastran por el suelo. Los agentes dejan pasar a los heridos.
Con esta nueva ubicación, Ceuta tiene ya 6.000 plazas ocupadas por migrantes. Los que hoy han conseguido entrar en el puerto han sido identificados y distribuidos por las carpas. Han sido encapsulados por los antidisturbios y segregados por grupos. Las obras aún no han terminado y las autoridades se quejan de falta de información.
El protocolo de seguridad en el puerto
En el operativo se sigue un protocolo de seguridad sin margen de error. Les colocan en fila, escoltados, nadie puede salirse. Acotados por unas vallas, van entrando en el recinto. Les dan una botella de agua y un kit básico de nutrición. En un primer filtro, los agentes les cachean y registran sus pertenencias. Requisan elementos que puedan ser peligrosos y separan sus ensees. Luego les colocan una pulsera codificada, con un número único y un código que les identifica y vincula sus expedientes, sus pertenencias y su ficha médica.
El triaje de los sanitarios
Los sanitarios realizan un triaje y hacen una primera valoración. Buscan heridas infectadas, deshidratación o hipotermias, que se tratan en las carpas. Los más graves son evacuados en ambulancias al hospital.
Filiación y reseña policial
El registro se completa con la filiación y la reseña policial. La brigada de extranjería hace un control biométrico. Toma huellas y fotografía frontal de cara, que se vuelcan de inmediato en la base de datos. 50 días después, estos 1.700 inmigrantes ilegales podrán dormir tranquilos bajo un techo seguro.

