La experiencia de unos antidisturbios desbordados evita la tragedia en Ceuta

Sobre el terreno había 100 agentes de la UIP para el traslado y uno que estaba en espera por si tenía que intervenir.
El traslado de miles de inmigrantes ilegales ha sido un desafío para los agentes.
La experiencia de unos antidisturbios desbordados ha evitado una tragedia en Ceuta. El traslado de miles de inmigrantes ilegales ha sido un desafío para los agentes, con momentos comprometidos, a veces dificiles de controlar.
Y eso pese a que el control de masas es una de las actividades más complejas que hace la Policía Nacional y lo hemos visto en este caso. Nervios, carreras... Lo que se ha contemplado en Ceuta es lo que se conoce en el argot policial como un embolsado. Se agrupa a todas las personas que están en un lugar para ser trasladadas a otro sin que se salgan del recorrido y sin que causen altercados en el camino. Los agentes españoles tienen mucha experiencia en estas operaciones que se dan por ejemplo cada vez que hay que trasladar a un grupo ultra a un estadio.
Los sindicatos policiales critican que hubiera pocas dotaciones en el traslado. En España hay 52 grupos de la UIP. Cada grupo son 50 agentes. De ellos, seis operan ahora en Ceuta, pero por las bajas, en la práctica, son cinco. Uno se encarga siempre de hacer las noches y de los otros cuatro, dos se han ido a este operativo, lo que supone que sobre el terreno había 100 agentes de la UIP para el traslado y uno que estaba en espera por si tenía que intervenir.
El ministerio del Interior mantiene que no ha habido cargas. Los agentes han tenido que actuar con contundencia sobre todo en un momento concreto de ese embolsado, en el momento que decenas de inmigrantes querían saltar el cordón, pero el matiz es que para el uso de otro material anti-disturbios como las pelotas de goma, esos operativos tienen que tener una autorización expresa de sus mandos que no se ha producido.

