Listos los helicópteros de la FAMET para ir a relevar a las tropas destacadas en Eslovaquia
Volamos en los entrenamientos de los helicópteros que a mediados de junio se desplegaran en el flanco Este
Serán 2 Tigres, 1 NH90 de fabricación europea y un Chinook estadounidense
Mientras la guerra de Ucrania continúa nuestro país sigue cumpliendo con los mandatos de la ONU y de la OTAN, en este caso con el despliegue de tropas de la Alianza en el flanco este de Europa (Letonia , Rumanía y Eslovaquia) y que se reforzó a raíz de la invasión de Ucrania. Así que a mediados de junio se producirá el relevo de los helicópteros de ataque y transporte que el Ejército de tierra tiene desplegado en Eslovaquia. Nosotros, les hemos acompañado a sus entrenamientos en Zaragoza y nosotros hemos volado con ellos y así hemos entendido mejor las dificultades que supone el manejo de estas aeronaves.
Dos tigres, un NH 90 de fabricación europea y un Chinook fabricados en Estados Unidos
Las aeronaves que desplegaran las Fuerzas Aeromóviles Ejército de Tierra FAMET son dos tigres, un NH 90 de fabricación europea y un Chinook fabricados en Estados Unidos. Volamos en un Chinook, el dos hélices, al campo de maniobras de San Gregorio, en la provincia de Zaragoza. Uno de los más grandes de Europa. De hecho una de las ventajas que tiene España respecto a otros países europeos es la gran extensión de sus campos de maniobras tanto para operaciones terrestres (San Gregorio) como aéreas (Bardenas Reales) y que no se encuentran en Europa. Una de las cosas que más nos llama la atención es que aunque el helicóptero vuele nivelado, son muchas las vibraciones de que se soportan. Por lo que un vuelo en helicóptero es muchísimo más cansado que en avión. A esto le sumamos más movimiento.
Para esconderse del radar enemigo vuelan a ras de suelo: suben y bajan y entre montañas o se ladean a un lado y otro como una moto tumbándose en las curvas. Como nos explica el comandante Jesús Garrido “se trata de buscar el apantallamiento del terreno. Es decir que nos podamos esconder del radar y de la vista enemiga entre las montañas, barrancos, bosques, etc.” Las prácticas de ocultación las hacen todos los helicópteros incluido uno tan grande y difícil de manejar como el Chinook. En el reportaje que se ve clicando en la imagen, le vemos a un vuelo rasante que le perdemos de vista, también el radar. El problema es cuanta menor menos altura más riesgo de estrellarse.
La experiencia de Arturo Fresneda, un teniente piloto de un Tigre
Arturo Fresneda, es un joven teniente piloto de un Tigre, tiene 28 años y lleva volando desde los 23. “Para mí esta especialidad ha superado todas mis expectativas”. Eso sí para todos los jóvenes que nos leen y que quieran pilotar estos “fórmula 1” del aire tienen que superar una dura preparación que comienza con sacar una nota muy alta en selectividad para así acceder a la Academia General del Ejército de Tierra.
