Urbagestión, la inmobiliaria propietaria del piso de Maricarmen, se negó a cualquier acuerdo: sabían que la ley les daba la razón

Urbagestión, la inmobiliaria propietaria del piso de Maricarmen, se negó a cualquier acuerdo: sabían que la ley les daba la razón. Cuatro
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Urbagestión, el fondo propietario de la casa donde vive Maricarmen se agarra a la Ley de Arrendamientos Urbanos para ejecutar el desahucio a esta mujer de 87 años que llevaba viviendo en su piso, sin dejar de pagar nunca el alquiler, desde 1956.

La ley de Arrendamientos es de 1994 y regula las rentas antiguas. Dice que un contrato de renta antigua no se puede subrogar dos veces. "Al fallecimiento de la persona que ocupase la vivienda por segunda subrogación no se autorizan más subrogaciones". Y ¿qué ha ocurrido en este caso? Pues que el padre de Maricarmen firmó el contrato de renta antigua en 1956 y falleció a los 4 años. Como el franquismo solo permitía a los hombres firmar estos contratos, el contrato se subroga por primera vez a la madre de Maricarmen. La madre fallece en 2005 y el contrato pasa Maricarmen se subroga por segunda vez y última.

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Después en 2018 el edificio lo compra una inmobiliaria que se lo vende a un fondo que acude a la justicia porque ya hay dos subrogaciones. Finalmente en 2024 el Tribunal Supremo le da la razón al fondo. El contrato ha extinguido, y Maricarmen tiene que dejar la casa.

La comisión judicial ha ejecutado esta mañana el cuarto intento de lanzamiento del inmueble, tras varios aplazamientos y años de batalla judicial. La abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, ha informado de que intentaron negociar con Urbagestión para darle unos días a la inquilina para encontrar un lugar en el que vivir, pero la empresa se negó. Incluso, "se negaron a darle unas horas para sacar sus cosas".

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El caso de Mari Carmen se ha llegado al terreno político. El gobierno recuerda que el Congreso rechazó la ley que frenaba los desahucios La ministra de vivienda señala a la especulación salvaje, mientras, el alcalde de Madrid insiste en que es una orden judicial y remarca que todos los servicios sociales están a disposición de Maricarmen.

FInalmente, Maricarmen se queda sin casa y acaba de rechazar la plaza ofrecida por el Samur, pero ¿había alguna alternativa mas a esta situación?

Desde que se inició el proceso judicial y con las diferentes órdenes de desahucio sí ha habido opciones para Maricarmen. La cuestión es que esas opciones, eran alternativas habitacionales que se le han propuesto, en un residencia, por ejemplo, en Alcalá de Henares que propuso la comunidad de Madrid, han sido rechazadas por ella. Porque su deseo siempre ha sido permanecer en esa casa, de la que dice, nunca ha dejado de pagar el alquiler.

El ministerio de Vivienda ha trabajado en ese sentido y ha intentado comprar el inmueble, a través de la empresa Casa 47 para convertirla en un alquiler público, pero los propietarios se han negado. Sí se abrió, a un porceso de mediación para ver cómo se podría afrontar el pago de ese alquiler más elevado. El ministerio intentó entonces completar esa renta como permite la ley con fondos del plan de vivienda, pero la empresa no llegó nunca a avanzar en esa posibilidad y llegado un momento dejó de coger el teléfono.

Una famosa escritora se ofreció a pagar la parte del alquiler al que no llegaba Maricarmen, pero nada. Al intentar hablar con la empresa un constestador advierte de que el buzon de mensajes está lleno.