Las empresas hoteleras españolas huyen de Cuba tras el ultimátum de EEUU: Meliá e Iberostar, las últimas
Las hoteleras españolas gestionaban hasta este año una tercera parte de las cerca de 90.000 plazas hoteleras
Estados Unidos amenaza con congelar activos a las empresas que no abandonen sus negocios con Gaesa.
En pocas horas acaba el plazo que Estados Unidos ha dado a las empesas extranjeras para que dejen de tener relaciones la compañía estatal cubana Gaesa, que controla allí el negocio turístico. De lo contrario, Estados Unidos amenaza con congelar activos. Esto vale para todos los sectores claves de la economía cubana.
Este es el contexto en el que las hoteleras españolas que, hasta este año, gestionaban una tercera parte de las cerca de 90.000 plazas hoteleras que hay en la isla, se están replegando. Meliá e Iberostar han sido las últimas en anunciar que abandonan parte de los establecimientos. Son dos de las siete cadenas hoteleras que tienen intereses en el país que también están reduciendo su presencia allí.
La hotelera que dirige Gabriel Escarrer explica en un comunicado que la decisión fue avanzada el pasado 26 de mayo a la propiedad de estos hoteles y ha sido tomada "desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial". El grupo balear respalda su movimiento en "una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Meliá", todas las cuales "han impactado de forma significativa en la operativa, legalidad y seguridad en la prestación de los referidos servicios para estos hoteles".
El impacto de esta decisión, aseguran desde Meliá, es "limitado en tanto la gran mayoría de los hoteles antes indicados se encuentran actualmente cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo la República de Cuba". No obstante, la compañía garantiza estar activando y llevando a cabo "planes específicos para acometer una desafiliación ordenada de estos hoteles" así como los "oportunos protocolos" para informar de manera transparente a proveedores y clientes.
Las empresas hablan de que esta decisión se debe a una adaptación a la regulación internacional y una combinación de circunstancias sobrevenidas, porque la situación de estos negocios se ha complicado mucho con el endurecimiento del embargo de Estados Unidos. La incertidumbre ha hecho que hasta abril la llegada de turistas internacionales haya caído un 56%. La gestión de los hoteles en un entorno de asfixia económica estaba haciendo muy difíciles las ventas y los turistas optaban por otros destinos.
En este contexto Iberia suspendió sus vuelos en abril y anunció su salida del país ahora en junio. World2Fly, del grupo Iberostar, también canceló vuelos hace dos semanas. El turistico era el principal sector inversor español en Cuba. Hay presencia también del sector financiero, con el Banco Sabadell y entidad llamada Alto Cedro. Muchas empresas están estudiando su contioudad en la isla. El Gobierno dice que están en contacto continuo para conocer su situación y evaluar posibles riesgos.
