El momento en el que la labor de asesoramiento a una empresa se convierte en tráfico de influencias

La delgada línea roja entre el asesoramiento y el tráfico de influencias. Cuatro
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Los expertos señalan que existe una delgada línea que separa el ejercicio de lobbismo, de asesoramiento y el delito del tráfico de influencias. Pero mientras que hacer lobby es legal, el tráfico de influencias está considerado un delito. Son muchos los expresidentes y exministros que se dedican a hacer lobby.

Mientras algunos expolíticos trabajan en el consejo de administración de una empresa, otro lo hacen como asesores externos. El juez sospecha que ZP cometió tráfico de influencias para que el Gobierno rescatara a Plus Ultra y cobró por ello. Por eso le ha imputado en un duro auto. Zapatero niega haber participado en esa operación.

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Pero qué dicen los expertos. Manuel Cancio, catedrático de Derecho Penal, señala que hay diferencias entre "yo te presento a alguien y habláis de vuestras cosas, o yo te estoy haciendo ver que quiero que se haga lo que esta persona quiere de la Administración Pública, pues esa frontera es muy tenue".

Cancio destaca que "influir, significa que se genera una presión moral derivada de cualquier relación previa sobre el funcionario público, la autoridad que tiene que tomar una determinada resolución. La actividad de lobby consiste en poner en contacto a determinadas personas con la Administración Pública".

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Son muchos los exprimeros ministros que se dedican a hacer lobby o en Consejos de Administración, cabe recordar la labora de Gerhard Schröder en favor de la Rusia de Putin. "Las remuneraciones puntuales son más peligrosas para la persona que lo está haciendo, es más seguro estar en un Consejo de Administración, pero a mí me parece cuestionable que un ministro del ramo o presidente estar en el consejo de una empresa a la que has estado regulando".

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