El zurito puede tener los días contados por no ser rentable: "Prefiero dos a una caña, socializas más"
La guerra contra el vaso pequeño de cerveza tiene dividido a los bares y restaurantes en Bilbao.
Los detractores argumentan que no son rentables si comparan con la caña, pero muchos bilbaínos ya dicen no sin mi zurito
¿Tiene el zurito los dias contados en Bilbao? La guerra contra el vaso pequeño de cerveza tiene dividido a los bares y restaurantes. Los detractores argumentan que no son rentables si comparan con la caña. Para ellos, los clientes ocupan las terrazas o las barras de los bares con una consumición mínima. Lo han comprobado Maialen Larrinaga e I. Rivas para Noticias Cuatro.
El zurito es mucho más que tomarse algo, más que una medida de cerveza, es un motor de la vida socila bilbaína, es una forma de socializar y hacer la ruta por parte de la ciudad. Es algo de toda la vida, una tradición, como recuerdan muchos, que no van a poner fácil que pueda desaparecer. "Prefiero tomarme dos zuritos que una caña. Es como que socializas más, visitas más bares". Como dicen muchos "si quieres alternar, zurito aquí y zurito allá".
Sin embargo hay bares del centro que han dejado de servirlos. "Me parece fatal, ya he visto en la calle de Ledesma que hay varios donde es obligatoria la caña. Ya no nos sirven ya zuritos"
Katerine, del bar La Competencia reconoce que mucha gente pregunta ya si hay zuritos. Alexander Burgo, del bar Ledesma, considera "que hay la rotación suficiente para que un zurito también te salga rentable. En verdad, en proporción, le ganas más a un Zurito que a una caña.
La decisión no deja de ser arriesgada para los que han decidido decir no al zurito.¿ Que no sirves Zurito? Pues me voy al que sirve", ya confirman muchos que harán. "Yo prefiero evitar los bares en los que no sirven. No quiero beberme un balde de cerveza", confirman otros. Así que los que sirvan zuritos van a tener su clientela.
Como dice Katerine, del bar La Competencia, "ganamos más porque igual la gente viene por su zurito y en los bares donde no se pone la gente ya sabe y no pasa. Lo mismo ha experimentado Alexander Burgo, del bar Ledesma, "como saben que allí no les ponen zurito, pues vienen aquí"
De momento, solo queda brindar para que ese zurito que nos une en los bares, no acabe desapareciendo.
