Dani Alés, cómico: “El humor amortigua el dolor de la existencia”
El monologuista recorre España con su espectáculo ‘Tabú’, donde sostiene que la existencia de líneas rojas beneficia a la comedia.
Alés combina la investigación teórica sobre el humor con una minuciosa escritura de cada espectáculo.
El cómico y escritor Dani Alés se encuentra actualmente recorriendo España con su espectáculo ‘Tabú’, que cuenta con fechas programadas en toda España. En este espectáculo, el monologuista explora asuntos delicados que cambian según el momento social e histórico, defendiendo que la presencia de tabúes no destruye la comedia, sino que la estimula.
Alés explica en una entrevista con Noticias Cuatro que el cómico no solo cuenta con el privilegio de sobrepasar esas fronteras morales de vez en cuando, sino también con la responsabilidad de hacerlo, sirviéndose del humor como un elemento que “amortigua el dolor de la existencia”.
Junto a su labor sobre las tablas, Alés presenta una destacada trayectoria académica e investigadora: es licenciado en Filología Hispánica y doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad Autónoma de Madrid, donde promovió y dirigió siete ediciones del Congreso Nacional de Comedia. Asimismo, ha sido director artístico de la edición española de Famelab (concurso internacional de monólogos científicos) y reside en Nueva York tras obtener la beca Fulbright en artes escénicas, investigando sobre dramaturgia y dirección teatral.
Esta sólida faceta teórica influye directamente en la preparación de sus rutinas de ‘stand-up’, un proceso artesanal en el que la escritura y el pulido del texto exigen tiempo, calculando que solo se obtienen unos 20 minutos de material excelente por cada año de trabajo.
Pese a contar con cinco especiales grabados en Comedy Central, Alés señala que no se puede pretender hacer comedia sin estar dispuesto a ser el primero en “hundirse en el fango” de las bromas, al tiempo que reconoce entre risas que a muchos cómicos españoles les cuesta encajar el humor cuando los chistes se dirigen hacia ellos mismos.
