Marta Fernández: “La emoción no admite cálculos y Bad Bunny es la prueba de ello”

Marta Fernández: “La emoción no admite cálculos y Bad Bunny es la prueba de ello”
Marta Fernández en su entrevista con Manso. Realización: Gabriel Pérez Iglesias
  • La periodista y escritora madrileña publica un ensayo sobre la estrella puertorriqueña

  • Explica que el cantante es “la prueba hecha carne de lo lejos que estamos del silicio y del algoritmo”

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Marta Fernández (Madrid, 1973), reconocida por su dilatada trayectoria en informativos de televisión y medios escritos como El País o la Cadena SER, acaba de publicar un nuevo ensayo, ‘Bad Bunny ganó a las máquinas’ (Debate). Se trata de una crónica cultural que defiende la imperfección humana y el "perreo" como formas de resistencia frente a la hegemonía de los algoritmos. 

La periodista y escritora sitúa a Benito Antonio Martínez Ocasio -Bad Bunny- como el gran antagonista de la frialdad sintética de la inteligencia artificial. “La emoción no admite cálculos y Bad Bunny es la prueba de ello”, explica en una entrevista con Noticias Cuatro.  

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La tesis central de Fernández es que, en un mundo saturado de predicciones y contenidos infinitamente replicables por máquinas, el artista puertorriqueño ha venido a recordarnos lo que todavía nos pertenece: el cuerpo, el deseo y, sobre todo, el error. Mientras que las máquinas buscan patrones y aspiran a una perfección media y previsible, Bad Bunny triunfa precisamente porque su voz no es perfecta, porque duda y porque se equivoca en directo. 

Para la autora, el algoritmo nunca podrá abochornarse ni dudar, rasgos que definen nuestra esencia humana. “Benito es la prueba hecha carne de lo lejos que estamos del silicio y del algoritmo”, afirma Fernández, destacando que ningún superordenador podrá sentir jamás lo que significa amar o echar de menos. 

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El ensayo no solo analiza la música, sino que profundiza en la dimensión política y sentimental del fenómeno. Marta Fernández describe el "perreo" no como una frivolidad, sino como un rito que devuelve el peso y la temperatura al cuerpo en una era de abstracción digital. A través de canciones como ‘El Apagón’, la autora recorre la historia reciente de Puerto Rico, marcada por la precariedad tras el huracán María y la lucha contra la gentrificación. 

El libro también dedica un espacio fundamental a la memoria humana frente al archivo digital. Bajo el epígrafe ‘Debí tirar más fotos’, Fernández reflexiona sobre la necesidad de atesorar recuerdos reales y conversaciones pendientes, reivindicando una memoria que no se mide en terabytes, sino que se siente por todo el cuerpo. 

Marta Fernández, quien se define con humor como “sacerdotisa del Santo Patrón del Asombro”, utiliza su vasta cultura literaria y musical para trazar conexiones entre Bad Bunny y figuras como T. S. Eliot, Descartes o los clásicos de la salsa como Héctor Lavoe y Willie Colón. Con este ensayo, la escritora confirma que el arte de verdad no reside en el cálculo de probabilidades, sino en la “grieta por la que entra la luz” y en la capacidad de seguir sorprendiéndonos. 

‘Bad Bunny ganó a las máquinas’ es, en definitiva, una celebración de la vida frente a la pantalla y una invitación a recordar que la fiesta, con todos sus fallos, sigue siendo un asunto estrictamente humano.