Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Juana, en la calle tras dar cobijo al hombre que ha usurpado su casa

Juana, de 70 años, se encuentra en casa de su amiga y vecina Nieves, en Jerez de la Frontera. Lleva cinco meses sin poder entrar en la suya propia. Se la ha usurpado, según denuncia ante la Policía Nacional, el mismo hombre al que acogió para que tuviera un techo hace dos años.

Había conocido a Mohamed en un comedor social. Le ofreció una habitación, para que no estuviera en la calle, y para sentirse también más segura, ya que vivía sola, según reconoce. "Me pareció buena gente. No pensé que se iba a portar de esta manera", cuenta.

Pero, pronto, explica, "empezó a pedirme dinero, para Internet... y yo no tenía. Bueno, tenía algunos ahorros que me fue sacando, poco a poco", cuenta.

Nieves, su vecina, asegura que a Juana le ha salido muy caro su gesto, desde el mismo momento en que acogió a este hombre. "Se apoderó de todo lo suyo: teléfono, dinero... La aisló de las pocas amistades y familia que tiene. Se ha aprovechado de la edad y la situación vulnerable de Juana", lamenta.

Nieves ha recogido a Juana y le dedica todo su tiempo mientras soluciona su situación. Supo del desamparo en que se encontraba cuando hace unos días vio a Juana y le preguntó qué hacía yendo y viniendo, como si no estuviera en casa. Juana le contó había vuelto hace cinco meses de su larguísima recuperación por una rotura de clavícula, que le había tenido casi un año de hospitales y residencias. Pero que Mohamed no le abría la puerta y le decía por teléfono que no fuera más por allí.

Ahora su vecina se ocupa de ella y le ha animado a denunciar ante la Policía Nacional la usurpación de la vivienda. Juana franqueó voluntariamente su casa al hombre y, el delito que se puede aplicar a su actuación, es el de usurpación. La policía ha abierto una investigación y va a interrogar al denunciado y el caso seguirá curso judicial. Mientras, Juana recibe el apoyo de sus vecinos, que la conocen y saben de su especial situación de vulnerabilidad. Nieves asegura que están dispuestos a buscar un cerrajero y abrir su casa a Juana.