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Un estudio detalla el perfil de los acosadores en los colegios

El sediento de poder es uno de los perfiles del acosador que consigue su autoridad a golpes. Están las chicas crueles, las que agreden delante de un público que las admire. Y existe  también el ángel vengador, aquel que el abuso lo combate con un nuevo abuso. Así cataloga a los acosadores un informe de la Universidad CEU San Pablo de Valencia, pretende orientar a los centros escolares para cortar de raíz los casos de “bullying”. Otro dato que aporta es que el acoso en las aulas se ha trasladado a los dormitorios. Es la llamada cultura de la habitación, adolescentes con todos los medios tecnológicos necesarios para comunicarse con quien quieran, sin salir de su cuarto. El menor, que es dependiente de las redes sociales literalmente, se hunde cuando el acosador lo excluye de grupos de internet o manipula imágenes suyas para ridiculizarlo. El informe profundiza también en el concepto de los espectadores pasivos. Lo llaman la bofetada feliz, cuando los menores graban la humillación y no participan ayudando a la víctima, para los autores del estudio ese espectador pasivo de un acoso es también un acosador más.