Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Sirve para algo la homeopatía?

En 200 años de historia la homeopatía no ha demostrado científicamente que sea capaz de curar más allá del efecto placebo, y desde hace unos días los preparados homeopáticos que se vendan en Estados Unidos van a tener que advertirlo con una etiqueta en sus envases que informe de que "no existen evidencias científicas" de que ese producto funcione. En España, hasta ahora, lo único que tienen que probar es que no son dañinos.

Suso Fernández, farmacéutico y promotor de la plataforma farmacéuticos a favor de la evidencia científica (Farmaciencia) hace ya tiempo que no los vende e informa a los clientes que se la piden de que no existe ni un solo estudio científico que pruebe su eficacia más allá del efecto placebo. 

La homeopatía sustenta sus presuntos beneficios en dos principios básicos, los mismos desde que fuera inventada en 1796 por el médico alemán Samuel Hanneman. El primero que lo similar cura lo similar, por ejemplo: si la cafeína causa insomnio, también lo cura, pero si la diluimos mucho. Ese el segundo principio, la disolución, pero ¿Cuánto hay que diluir el principio activo? Según Luis Alfonso Gámez, periodista y autor del libro “El peligro de creer”, habría que beberse el agua de todos los océanos del mundo para encontrar una gota de cafeína en una disolución homeopática. No sólo se usa cafeína, Suso Fernández comenta que hay preparados homeopáticos en los que se diluyen sustancias tan curiosas como pedazos del muro de Berlín para curar dolencias como la ansiedad.

Con esos preceptos la industria homeopática factura unos 60 millones de euros al año en España y sus defensores dicen que funciona, aunque no expliquen el cómo. Suso Fernández afirma que si tiene efecto placebo no debería venderse en farmacias, del mismo modo que no se venden estampitas de santos aunque haya gente a la que le reconforte la oración cuando está enferma. Luis Alfonso Gámez advierte, además, de que el hecho de que la homeopatía no contenga sustancias peligrosas en sus preparados, que son agua y azúcar, si que puede ser peligrosa si un paciente abandona su tratamiento médico en favor de esta pseudoterapia.