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La OTAN estudia cómo rescatar a los civiles atrapados en la guerra de Ucrania

Los ministros de Defensa de la OTAN tratarán de definir el tamaño y la composición de la "unidad de alta disponibilidad" que los países aliados se comprometieron en diciembre a tener a punto, de manera interina, ya en 2015, en respuesta a amenazas como la que plantea Rusia en Ucrania o el Estado Islámico al sur del Mediterráneo. Por otro lado, el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, ha solicitado a los países miembro de la OTAN que entreguen armas al país, argumentando que las muertes de civiles y el recrudecimiento del conflicto deberían ser motivo suficiente para ello.

"La escalada del conflicto, el incremento del número de víctimas civiles, especialmente tras los ataques terroristas en Volnovaja y Donetsk, así como el bombardeo en Mariupol (...) deberían llevar a la alianza a dar más apoyo a Ucrania", ha dicho

"Eso incluye, entre otras cosas, entregar armas modernas para protegernos y resistir al agresor", ha agregado Poroshenko, en un avance de la entrevista concedida al diario alemán 'Die Welt', que será publicada este jueves.

Así, el presidente ucraniano ha recalcado que Kiev quiere que haya paz, pero ha argumentado que la paz ha de ser defendida, por lo que ha dicho que Ucrania necesita un Ejército fuerte y armas nuevas y modernas.

"Aún necesitamos mucha ayuda militar y técnica para mejorar las capacidades de combate del Ejército ucraniano en su resistencia ante la agresión ucraniana", ha remachado.
Por otro lado, el objetivo de la OTAN es contar con una fuerza con tamaño de brigada, esto es, de entre 3.500 y 5.000 efectivos, capaz de desplegarse "en un máximo de cinco o siete días", en lugar de en semanas, según explican fuentes aliadas. Los ministros de Defensa deberán concretar los "aspectos militares" de este proyecto, sobre el que ya hubo un compromiso político en el mes de diciembre.
De la reunión se espera que empiecen a "identificarse las naciones marco", es decir, los países dispuestos a asumir de manera rotatoria el poder de esta unidad una vez que sea definitiva, a partir previsiblemente de mediados de 2016. Mientras, Alemania, Países Bajos y Noruega son los países que lo harán durante su desarrollo provisional.
Las fuentes consultadas explican que no todos los países aliados tienen la capacidad para ocupar este puesto de "nación marco" y que apenas son "seis o siete" los que podrían hacerlo, incluida España, si bien las fuentes apuntan más bien a países como Francia, Reino Unido o Alemania.
Además, los ministros prevén aprobar seis unidades de integración de la fuerza de la OTAN (NFIU), cuyo objetivo será el de "facilitar la llegada" de tropas de refuerzo "cuando sea necesario" en los seis países en que se instalarán estas unidades: Letonia, Lituania, Estonia, Polonia, Rumanía y Bulgaria.
"No vamos a desplegar tropas permanentes en el este, pero sí tomaremos medidas por si fuera necesario", explican fuentes aliadas. Otras fuentes subrayan que todas las acciones de la OTAN tienen carácter "defensivo" y que se llevan a cabo de manera "proporcionada y en línea con nuestras obligaciones internacionales".
Los ministros dedicarán el almuerzo a discutir sobre la situación de seguridad en el este y el sur de los países de la OTAN, aunque no se trata de un debate del que se esperen decisiones sino un análisis de cómo la Alianza se está "adaptando" a los nuevos retos.
España, representada por el ministro de Defensa, Pedro Morenés, aprovechará la ocasión para señalar la "firme posición" española respecto a que "se reconozcan y consideren adecuadamente" las amenazas al sur del Mediterráneo, en un momento en que el foco está puesto en el este de Europa, según fuentes del Ministerio.
El agravamiento de la situación en el este de Ucrania y los reiterados llamamientos de la comunidad internacional a Rusia para que frene la ofensiva de los separatistas será parte también de las discusiones. Estados Unidos está considerando armar a las fuerzas ucranianas, pero el embajador norteamericano ante la OTAN, Douglas Lute, ha advertido esta semana de que el secretario de Defensa no hará anuncio alguno en Bruselas.