Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un vídeo muestra a dos soldados israelíes colocando un cuchillo al lado de un palestino

La escena es de este sábado, grabada desde la azotea de un edificio en Hebrón. Un colono judío acaba de disparar a un palestino que, presuntamente, quería apuñalarle. El supuesto asaltante está herido en el suelo. En el vídeo que circula en las redes sociales, se ve cómo poco después un militar le pasa un cuchillo a otro, y este lo deja caer, al lado del cuerpo del palestino. En Hebrón, ciudad palestina de Cisjordania, se encuentra una de las colonias judías más controvertidas. Poco después, un policía israelí de fronteras ha resultado herido en otro apuñalamiento. El asaltante, una chica palestina de 17 años,  ha sido tiroteada.  La secuencia se ha repetido en Jerusalén. Un policía de fronteras ha dado el alto a un sospechoso, este ha sacado un cuchillo y el agente le ha matado de varios disparos. Disparos como estos grabados el viernes en Hebrón y emitidos en directo por la televisión palestina. En plena revuelta, el asaltante palestino apuñala a un soldado israelí. Consigue acercarse  al militar haciéndose pasar por periodista, con un chaleco de prensa y cámara de fotos en mano. En las últimas dos semanas se han registrado una treintena de apuñalamientos, con casi 40 palestinos y 7 israelíes muertos. Violencia que ya no solo tiene un origen político o territorial, ahora incorpora también tiene un tinte religioso. Con las disputas en la explanada de las mezquitas, o el asalto –el viernes a la tumba de José, el patriarca, en Nablús.  Ataques que podrían desencadenar una guerra de religiones en un territorio plagado de lugares sagrados para judíos, musulmanes y cristianos.