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Qué es el Fipronil y cómo actúa

Descubierto por una farmacéutica francesa a finales de los 80, fue puesto en circulación a principios de los 90. Debido a su efectividad en todo tipo de plagas, el Fipronil es utilizado a menudo como antipulgas para mascotas y como antiplagas domésticas, así como para fumigar cultivos de maíz y campos de golf. ¿Cómo llegó el Fipronil a los huevos? Presuntamente importado de Rumanía, el pesticida pudo ser mezclado con otros insecticidas legales para mejorar sus efectos. Prohibido en Europa para los animales que pertenecen a la cadena alimentaria humana, como las gallinas, la Organización Mundial de la Salud lo considera moderadamente peligroso. Pero, ¿qué ocurre si se consume un huevo con Fipronil? El consumo de un producto contaminado puede tener efectos secundarios nocivos en las personas, pero sólo si su consumo es continuado, no si se hace de forma esporádica. Ello se debe a la concentración del pesticida, que solo sería dañina en grandes cantidades. Sí es aconsejable tirar los alimentos, sobre todo para evitar que los niños y embarazadas se expongan innecesariamente a posibles peligros. El consumo continuado de Fipronil puede causar desde náuseas, dolores de cabeza y estómago. En los peores casos, dañar el hígado, riñón y tiroides. Las débiles concentraciones registradas en los huevos contaminados en Europa conllevan un muy ligero riesgo de intoxicación. De hecho, según la OMS, una persona tendría que consumir al menos 10.000 huevos contaminados, durante un corto periodo de tiempo, para poner en riesgo su salud.