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Sangre, barro y espadas

Joe Abercrombie es una de la figuras más prometedoras de la nueva fantasía. Una literatura más moderna, más aspera, donde los protagonistas no son ni héroes ni villanos y donde cualquier personaje puede perder la cabeza de forma inesperada. A sus 40 años este autor británico puede presumir de haber vendido más de 2 millones de libros en 26 idiomas y de codearse con autores de la talla de George R.R. Martin o Patrick Rothfuss. Ahora, sin dejar de ser él mismo, ha reducido litros de sangre, sexo y palabras fuera de tono para llegar al público más juvenil. Lo ha hecho con "Medio Rey", una novela más corte y directa que sus anteriores trabajos. El origen de un trilogía que arranca con un joven tullido que estudiaba para ser clérigo y se ve abocado a gobernar como rey en un inhóspito mundo vikingo. "Con este libro he querido llegar a un público joven y al mismo tiempo atrapar a lectores más adultos que reniegan de las historias demasiado largas", asegura Abercrombie.  Una fórmula para acercar a más público si cabe a uno de los géneros más populares del momento, impulsado sobre todo por el empuje de la saga de Juego de Tronos, de George R.R. Martín, del que Abercrombie se confiesa un gran seguidor.