Mientras los testigos entran en la sala de ejecución y un hombre es atado la camilla, un oficial lee el parte por el cual Roberto Alvir debe morir por inyección letal. Leo se encuentra entre los testigos.
En una cafetería de carretera, el camarero atiende a una niña que pide su postre. En ese momento, la televisión emite la noticia de la desaparición de una menor, y la imagen que aparece en pantalla es la de la misma niña que tiene enfrente.
Rober charla con la mujer de su amigo, en cuya casa se encuentra de visita. Mientras lo espera, juega con el bebé. Cuando llega su amigo, lo aborda con una pistola, mientras la mujer intenta huir con el niño.
Corso se encuentra en una sucursal de un banco, atracándolo. De pronto, él y su compinche cogen a dos rehenes y se disponen a salir a la callle, donde le esperan los demás miembros de la Unidad 7 de la Policía Judicial.
Tres jóvenes y una mujer se reúnen en el campo en lo que parece una cena informal. La mujer ofrece una botella, los jóvenes empiezan a beber y, tras hacerlo, caen con terribles convulsiones.
Mateo, el padre de Corso habla con su hijo por teléfono y le asegura que él no mató a su mujer. Se dirige hacia su coche, bajo el cual, hay una bomba lapa.