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La FUA: La fábrica de la muerte

La carrera nuclear armamentística que la España de Franco ideó, está llena de oscuros y dramáticos episodios. Uno de los más desgarradores es el de la fábrica de uranio de Andújar inaugurada por el caudillo en 1960.

Tras varias décadas en funcionamiento, repletos de oscurantismo, la fábrica de uranio de Andújar fue clausurada en 1981 para ser demolida y sepultada en cemento diez años después.
"Todo lo que ocurría en esta fábrica 'clama al cielo", asegura Miguel Yuste, antiguo miembro del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas) y una de las personas que denunció el asunto.
"Cuando se atascaba el dique de estériles, cogían a dos trabajadores y con una balsa hecha con dos neumáticos de camión, unas tablas y una cuerda,  iban desplazándose por todo el estanque de lodo radiactivo hasta que llegaban y con un palo lo desatascaban", cuenta Miguel cómo ejemplo de las barbaridades que ocurrían en la fábrica de uranio de Andújar.
Los niveles de radiación de la zona en la actualidad superan en 15 veces los límites permitidos lo que da fe de la extraordinaria exposición a la que estuvieron sometidos los operarios durante tanto tiempo. El reguero de muertes de personas que incomprensiblemente manipulaban el uranio sin protección, es sólo uno de los misterios de una fábrica que llegó a verter residuos de manera repetida en el río Guadalquivir o en las plantaciones de vegetales y frutas cercanas.
"La radiación que nos ha dado en la zona es cuatro veces superior a la de Palomares", asegura el perito Luis Alamancos que se ha desplazado a la zona para recoger unas muestras cuyo resultado es simplemente sorprendente.