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Las claves que rodean toda la verdad del incidente de Palomares

Carmen Porter y Santiago Camacho analizan los misterios que durante muchos años han rodeado al accidente nuclear de Palomares en el que cayeron las cuatro bombas sobre esta pedanía.

1.- El misterioso campamento Wilson
Pocos días después del accidente, los vecinos de Palomares se encontraron con otro sobresalto.  Y es que vieron la Sexta Flota en pleno, con todos sus buques de apoyo, anclada frente a las costas de Palomares, y allí desembarcaron más de 5.000 hombres que se establecieron en un paraje llamado ‘quitapellejos’, y establecieron un campamento enorme que no se había visto desde la II Guerra Mundial. Lo llamaron campamento Wilson
2.- ¿Ovni en Palomares?
El campamento Wilson se estableció por las bombas, o ¿había que encontrar algo más? Esto es lo que publicó el semanario francés Noiret Blanc el periodista Herve Marec, donde aseguraba que había un tercer objeto. Ese tercer objeto no era un avión, si no un ovni. Muchos testigos solamente vieron esas dos naves que estaban repostando, además vieron un tercer objeto que aseguraban que tenía forma discoidal y que salió volando rápidamente cuando se produjo el accidente, pudiendo caer también al agua. Muchos creían que lo que estaban buscando los militares era ese tercer objeto.
3.- ‘Paco el de la bomba’
Casi tres meses de búsqueda utilizando todos los efectivos técnicos y humanos de los que disponía el ejército más poderoso del mundo, y sin embargo el que dio con esa última bomba fue un humilde pescador de la zona. Francisco Simón, que raíz de ese momento pasó a llamarse ‘Paco el de la bomba’. Años después protagonizaría un incidente ovni.
4.- ¿Se bañó Fraga en Palomares?
Una de las imágenes que más se han repetido a lo largo de la historia es el baño de Manuel Fraga. Para que la gente viera que allí no ocurría absolutamente nada, y que los turistas podían ir a bañarse allí sin ningún problema, se puso el bañador y se metió en el agua. Pero muchos aseguran que dijo que allí no se bañaba y que se dio el chapuzón en Mojacar.
5.- El gran secreto americano
El accidente de Palomares develó algo que era un secreto hasta para las propias autoridades españolas que no sabían que armamento nuclear estaba sobrevolando nuestro cielo. El gobierno se enteró de esto gracias a una indiscreción del embajador estadounidense, porque su propósito era llevar la operación en secreto y que las autoridades españolas no supieran qué había caído del cielo.
6.- En busca del disparador
España por esa época también tenía su propio programa nuclear y cuando se produjo el accidente, inmediatamente un general del ejército cogió un avión y se fue hacia el aeropuerto de Águilas para ir corriendo a Palomares a coger muestras, pero lo que quería coger era el disparador de explosivos de las bombas que era lo que les faltaba a los españoles para hacer sus propias bombas nucleares.
7.- La quinta bomba
Desde que ocurrió el accidente siempre se ha especulado con la existencia de na quinta bomba que o nunca fue recuperada o que quedo tan diseminada por la zona que era imposible encontrar los fragmentos. Analizando el fondo marino de ciertas partes del Mediterráneo se han encontrado pequeñas trazas de plutonio que al parecer sólo podrían proceder de un arma nuclear.
8.- El destino de las bombas
¿Qué paso con esas bombas? Por lo menos sabemos dónde acabaron dos de ellas, en un museo de Albuquerque, dónde hoy en día se pueden ver sus abolladuras y el lugar donde llevaban el paracaídas. Además están rodeadas de fotografías de cómo quedó la zona.
9.- Las seis bombas perdidas
La operación de denominó ‘Broken Arrow’, flecha rota. Es el nombre genérico que se le da cada vez que el ejército pierde o se le roba un arma nuclear. No ha sido el único. Desde 1950 ha habido más de 30 casos, de las que seis están todavía sin encontrar.

Un equipo del programa se ha desplazado a la localidad almeriense de Palomares para analizar sobre el terreno con la ayuda del perito forense, Luis Alamancos, restos de la tierra que hace décadas quedó supuestamente contaminada de plutonio con el accidente nuclear de 1966 en el que cayeron las cuatro bombas sobre esta pedanía.