Raquel y Pedro por fin están llegando a acuerdos para reducir su nivel de gastos.Reducir en consumo, alimentación y sobre todo caprichos hace incluso que empiecen a ahorrar.
Raquel no es consciente de lo que gasta, reconoce que cuando va de compras no es capaz de controlarse y nunca mira el precio de las cosas. Es frecuente que se gaste más de 600 euros en un pantalón y un bolso.
“No es más pobre quien menos tiene sino quien más gasta”. Los García Lozano mantienen un alto nivel de vida (gastan unos 6500 euros al mes) pero aún así llegan a fin de mes en números rojos, ya que sus gastos suelen superar los 9000..
Hasta ahora nuestros protagonistas no se habían planteado apretarse el cinturón, especialmente Fany que no renuncia a ningún capricho. Sin embargo, tendrán que renunciar si quieren ahorrar para cumplir sus objetivos.
Para muchas parejas el matrimonio supone hoy en día el fin de sus ahorros, Fany y Sergio ni siquiera los tienen. Veremos qué tendrán que hacer y a qué tendrán que renunciar si quieren dar el gran paso.
Fany y Sergio son una pareja de Málaga que quieren casarse en septiembre pero no pueden afrontar los gastos. Vicens Castellano se enfrenta al reto de racionalizar sus finanzas.
Parece que la familia ha tenido el empujón emocional que necesitaba para poder salir de su situación económica y personal y éste no ha sido otro que enfrentarse "juntos" a los problemas.
Las relaciones entre los miembros de la familia Ortiz están muy deterioradas. Elvira, la hija mayor, antepone sus perros a los demás y eso hace que aumente la tensión y los problemas.
Mª Jesús es una madre divorciada con tres hijos. Cobrando 850 euros al mes, paga sólo de hipoteca 837. Sacar adelante a sus hijos se ha convertido en una lucha contra los elementos y lo peor es que aunque tienen ingresos no la ayudan.
Por recomendación de nuestro experto financiero, Vicens Castelló, han logrado salir de su desánimo y han empezado por ordenar y limpiar su casa. Eso ha hecho que se sientan mejor y con fuerzas para salir de la crisis.
A Carlos y Olga el miedo les ha dejado paralizados, piensan que algún día pueden no tener ni para lo esencial. Van a tener que sacrificar muchas cosas si quieren tener una mínima esperanza de un futuro mejor, para ellos y sobre todo para su hijo.
La familia Sabuco, Carlos y Olga, han sido padres con solo 19 años. Tienen unos ingresos bajísimos y unos gastos elevados, por lo que tendrán que replantearse su gestión económica si quieren tomar las riendas de su vida y salir de su actual crisis financiera.
David y Ányela son una joven familia con tres hijos en común. Su situación está muy alejada de ser la ideal, y actualmente se enfrentan a una orden de embargo de su casa. El problema de los Gil deriva del cabeza de familia, que se niega a renunciar a su alto nivel de vida.
Los Gil empiezan a ser conscientes de su situación. Pero aún les queda mucho por recorrer para poder solucionarlo, sobre todo porque el problema de ostentación que tiene David está en su cabeza y es lo que tiene que cambiar. Vicens le invita a dormir fuera de casa... ¿cómo reaccionará David?.
La suspensión de pagos se les presenta a los Gil como solución a sus problemas, pero es algo que sólo conceden a familias en una situación extrema, ¿reunirán los requisitos para optar a ella?.
Los Bartolomé trabajan como feriantes, lo que hace que sólo reciban ingresos en primavera y verano. Su mala administración les ha llevado a la bancarrota y al embargo, desconocen cuánto deben y su endeudamiento constante hace que aumenten los problemas entre ellos.
Si las cosas les van mal a los Bartolomé aún les pueden ir peor. Tendrán que pasar una semana sin sus 12 tarjetas de crédito y con sólo 380 euros para los seis miembros de la familia que administrará el padre. Comienzan las disputas por la nueva situación, pero a la vez empiezan a ser conscientes de lo que ingresan y lo que gastan.
Parece que la solución al problema de los Bartolomé está clara: Los hijos mayores deciden independizarse, lo que reduce el gasto considerablemente y hace que los padres se decidan a vender la casa para cambiar a otra más pequeña.
Los Pérez Casado tienen descompensados sus ingresos y sus gastos. Desde que Álex, el novio de la hija mayor, se mudó a su casa el año pasado, supuestamente para ahorrar y comprarse una casa, la crisis se ha agudizado. Dos familias viven con el sueldo de una sola.
Vicens requisa a la familia todo el dinero y las tarjetas y las guarda en una caja fuerte. El propósito es que sean más conscientes de lo que gastan en una semana. Los administradores de este capital serán Álex y Tamara, la hija mayor.
Toda la familia debe dejar de fumar. José, el padre, debe aportar el dinero de su sueldo a la familia y no usarlo sólo para sus gastos. Tamara y Álex deben vender uno de sus coches. Ruth, la hija mediana debe contribuir trabajando en la casa a cambio de su asignación, y para finalizar, todos deben dejar de fumar. ¿Serán capaces?.