Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Adela Úcar nos acerca al infierno que viven las personas que sufren trastornos del sueño

Adela Úcar se ha metido en la piel de las personas que sufren trastornos en el sueño, un problema que afecta a tres de cada diez españoles y que no les permite llevar una vida normal. Tres mujeres con tres problemas diferentes, el síndrome de las piernas inquietas, la narcolepsia y el insomnio, que sufren su problema en soledad ante la incomprensión de la sociedad y las escasas esperanzas de curación.

Pérdida de memoria, irascibilidad, agotamiento... Tres de cada diez españoles sufren trastornos del sueño y no descansa lo necesario. Con la falta del sueño el día a día llega a ser insoportable y se disparan los riesgos de contraer una enfermedad o de sufrir un accidente. No dormir durante muchos días puede llevar a la muerte.
En el segundo programa de esta temporada, Adela Úcar ha querido ponerse en la piel de todas aquellas personas que padecen problemas del sueño. Para ello, la periodista se ha enfrentado a cuatro retos diferentes: permanecer 60 horas despierta, ponerse en la piel de una persona que padece el síndrome de las piernas inquietas, convivir con una mujer que padece narcolépsica, y sufrir el día a día de un insomne.
"Yo le doy mucha importancia y lo que no tengo son problemas para quedarme dormida. En cambio, hay muchísimas personas que no pueden llevar una vida normal por tener trastornos severos del sueño. Yo conviviré y sufriré con ellos el día a día, sometiéndome a un estudio que me mantendrá despierta durante 60 horas", así de animada se mostraba la periodista poco antes de convertirse en una de las protagonistas de una investigación organizada por la Universidad de Granada.
El reto no era sencillo, permanecer 60 horas sin dormir y encerrada en una casa junto a otras personas. Aunque las primeras horas todos las han pasado bien, con la llegada de la noche han comenzado a surgir los problemas. Adela no ha llevado demasiado bien la falta de sueño y se mostraba estupefacta ante lo bien que lo llevaban algunos de sus compañeros: "creo que estas personas son de otro planeta".
El segundo día ha sido duro para todos, pero ha sido con la llegada de la noche cuando han surgido los verdaderos problemas para permanecer en vela. "Estoy en reserva. Tengo sensación de ir medio borracha", aseguraba la periodista. Tras muchos esfuerzos y con un aspecto y un humor bastante deteriorados, todos los miembros del estudio consiguieron la meta propuesta.
Tras 60 horas sin dormir, la cama fue el mejor premio para todos. "No me gustaría estar en otro sitio que no fuese esta cama", aseguraba Adela poco antes de poder pasar una noche durmiendo. Los resultados de la investigación fueron claros: la falta de sueño no te permite llevar una vida normal y afecta negativamente a nuestro día a día.
Adela ha convivido con Esperanza, una mujer que sufre el síndrome de las piernas inquietas, una enfermedad neurológica que padece el 6% de los españoles, la mayoría mujeres.
A Esperanza tardaron 25 años en diagnosticárselo. Por las sacudidas, ha tenido que someterse a un total de diez operaciones entre la cadera, la espalda y los dedos del pie. "Desde el día que asumí mi enfermedad, mi calidad de vida fue mejor", aseguraba después de pasar una noche prácticamente en vela.
Esperanza no es la única persona de su familia que sufre esta enfermedad. Dos de sus tres hijos lo han heredado, algo que ella lleva con resignación pero con tristeza. "Espero que un día den con la cura de esta enfermedad y mis hijos se curen", se lamentaba pensando en el duro futuro que les espera a ellos también.
Adela padece narcolepsia desde que tenía 20 años. Es una enfermedad del sueño compuesta por cataplexia, parálisis del sueño y alucinaciones. Durante todo el día tiene repentinos ataques del sueño que no le permiten controlar nada de lo que hace. En España hay 25.000 narcolépticos diagnosticados, pero se calcula que pueden ser muchos más. Los afectados tienen el estado de somnolencia que tendría una persona normal que ha pasado 36 horas sin dormir. No se puede curar, pero sí hay medicación para reducir los ataques y poder llevar una vida más normal.
Adela acudió a conocer a su ídolo, Xabi Alonso, sufriendo un ataque cataplexia por la emoción del momento. Cosas cotidianas como patinar, nadar o divertirse suponen un verdadero peligro para su vida, ya que las emociones fuertes la hacen desvanecerse. Aún así, esta joven tiene claro que no piensa dejar de vivir: "tengo que disfrutar las pocas horas que voy a vivir despierta".
Adela tiene una hija de siete años con la que casi no puede pasar tiempo a solas. Su enfermedad hace que se duerma en cualquier sitio, por lo que podría sucederle cualquier cosa a su hija. "Intento no pasar mucho tiempo sin que alguien nos acompañe. Sólo pensar que la puede pasar por mi culpa me aterra", aseguraba poco después de quedarse dormida en un parque infantil.
El insomnio es el trastorno del sueño más común. Afecta a un 30% de la población y de ellos el 70 % son mujeres. Eva padece esta enfermedad desde que tiene diez años y, aunque ha aprendido a vivir con ella, no para de buscar una posible cura a su particular infierno.
"Sería muchísimo más feliz si pudiese dormir", aseguraba la joven poco después de intentar buscar solución a su problema en una sesión de hipnosis.
Tras uno de los retos más complicados al que se ha enfrentado Adela Úcar, la periodista ha mostrado su admiración hacia las personas que sufren estas enfermedades. "Llevo días conviviendo con personas que tienen trastornos del sueño y todavía me impacta lo que sufren. El cansancio te deja tan abatida que en lo único que puedes pensar es en dormir. Te falta el, aánimo la energía y no puedes vivir como quieres. Esta es una enfermedad que se vive a solas y que mucha gente no entiende, pero estas tres mujeres no se resignan a que el sueño domine sus vidas", reflexionaba la periodista al finalizar el día 21.