Roberto, cinco años después del volcán de Palma: "La herida sigue abierta"

85 días duró para nosotros la erupción, mucho más tiempo para unos Palmeros para los que "el volcán no terminó".
Al menos 60 familias siguen viviendo en casas contenedor.
Y este sábado se cumplen cinco años de uno de los fenómenos más impactantes de la historia reciente de nuestro país. La tierra se abrió en la dorsal de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, y comenzó a expulsar lava. Una erupción que duró 85 días. Cuando el volcán cesó su actividad, el 13 de diciembre de 2021, la lava había arrasado con 1.200 hectáreas de la isla canaria y más de 1.300 casas, informa Romén García., R. Lilao, y R. García.
El volcán de la Palma nos dejó imágenes imposibles de olvidar como la casa de Amanda enterrada bajo la ceniza, situada a escasos 300 metros del cono, el cementerio de Las Manchas sepultado por la colada de lava, que avanzó con temperaturas superiores a los 1.000 grados, y partió el recinto por la mitad, la lava formando las fajanas que ganaban terreno al mar, reconfigurando radicalmente el mapa de la isla o ese manto gris que cubrió kilometros de terreno y urbanizaciones y que alteró la vida cotidiana del Valle de Aridane para siempre .
Cinco años después volvemos a la Palma, donde la situación ha mejorado, pero todavía el volcán está muy presente en el día a día de los vecinos. Todavía quedan lágrimas, que recuerdan el pasado. Roberto es uno de los ciudadanos que lo sufrieron que caminan sobre los recuerdos: "Es una herida que no cesa, para mí es ahora peor".
32 metros de lava lo seperan de su vida anterior, esa que aún no ha conseguido superar. Se compró un piso, pero como Marcelino echa de menos, "la hermandad". Esa que se acabó cuando las casas se destrozaron, las iglesias se hundían ante los ojos de sus vecinos.
85 días duró para nosotros la erupción, mucho más tiempo para unos Palmeros para los que "el volcán no terminó". Al menos 60 familias siguen viviendo en casas contenedor.
El verde asoma entre la negra ceniza, al menos y devuelve la vida a los lugares donde parecia que no había nada.

