Ya percibimos a los animales como uno más de nosotros: "Para mí es mi vida, sin él no saldría de casa"

Ya percibimos a los animales como uno más de nosotros: "Para mí es mi vida, sin él no saldría de casa". Imagen: Alfredo Giménez
  • Enric Valls, psicólogo clínico: "La mascota antiguamente era algo funcional, servía para algo concreto. Ahora vemos el antropomorfismo, que es darle una vinculación humana al animal".

  • El último estudio del BBVA sobre los animales dice que los percibimos como seres parecidos a nosotros, que sienten y padecen de forma similar.

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El último estudio del BBVA sobre los animales dice que los percibimos como seres parecidos a nosotros, que sienten y padecen de forma similar. Esa es una de las conclusiones del estudio, otra es que aceptamos su uso para investigaciones científicas.

El 50% de media lo acepta, pero lo que no nos gusta es que se usen para entretenimiento. Solo quiere el 20%. En esta escala del 1 al 10 vemos el grado de aceptación de su uso por ejemplo, en corridas de toros: solo 2 sobre 10 lo aceptan. Para la caza recreativa solo 1,9 y menos aún en fiestas locales, solo 1,6 .

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Tampoco nos gusta su uso para hacer ropa o producir cosméticos. Todo porque cada vez hay más mascotas en los hogares y los consideramos y los queremos como uno más de la familia. Atesoramos sus fotos en nuestros móviles como si fueran un hijo más. Pagamos a cuidadores para que los paseen. Buscamos la comida más nutritiva y las chuches más saludables. Y Hasta pagamos seguros médicos para nuestras mascotas.

"Es uno más, mi hija tiene seguro privado y ellos también". En los últimos 5 años el número de mascotas que tenemos en casa ha aumentado en un 14%. Si vamos a la calle nos encontramos con frases como esta: "Es mi vida, sin ella no me levantaría muchas veces". Los vemos como compañeros. Los hay que no van donde ellos no pueden pasar. Y a nivel físico y emocional también son importantes. Ainhize Gutiérrez, psicóloga, "a nivel fíisco provocan una disminución de la presión arterial y del cortisol, por lo que reducen nuestra presión arterial.

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Este aumento del contacto directo con ellos nos permite interactuar y observarlos de cerca. Nuestra percepción sobre ellos se ha ido modificando con los años y cada vez los vemos más parecidos a nosotros. Nuestras mascotas ya no son simples animales de compañía. Para la mayoría son percibidas como un miembro más de la familia. Como selala Enric Valls, psicólogo clínico, "la mascota antiguamente era algo funcional, servía para algo concreto. Ahora vemos el antropomorfismo, que es darle una vinculación humana al animal".