Los incendios del centro peninsular han emitido la energía de 28 bombas atómicas

Han liberado unos 1.800 terajulios en forma de radiación térmica
El otro riesgo del fuego en Vall d'Uixó: la línea XYZ llena de explosivos de la Guerra Civil
Cuando los expertos dicen que los nuevos incendios son incontrolables tienen muchos ejemplos vividos en los incendios que asolan aún parte del país. En Navas del Rey, en Madrid se ha podido captar la velocidad con la que avanzan las llamas gracias al vídeo de la cámara de seguridad instalada en la fachada de una de las casas. En ellas se puede ver cómo una nube de pavesas incandescentes hace que el fuego, en apenas 15 segundos, llegue a toda velocidad a las puertas de esa vivienda que acaba ardiendo.
Todo por culpa del megaincendio en el centro de la Península que está liberando una cantidad de energía sin precedentes. Esa combustión de masa forestal densa en un amplio territorio día tras día libera energía en forma de radiación térmica equivalente a la de las bombas atómicas.
El catedrático de Ingeniería Forestal, Víctor Resco, a través de los mapas satelitales, ha medido que exactamente se han liberado 1.800 terajulios, tanto como 28 bombas de Hiroshima. Una energía liberada que también se aprecia en el mapa que mide las columnas de monóxido de carbono.

El incendio de Castellón ha generado esta nube tan reconocible, un pirocúmulo. Es lo que se forma con el vapor de agua, el humo y las cenizas que emergen de la vegetación ardiendo cuando bajan las temperaturas. Una nube que genera potentísimas corrientes de viento que pueden superar los 100 kilómetros por hora y que hacen más incontrolable cualquier incendio.
