Ley de montes: bulos y dudas sobre cómo y quién debe gestionar el bosque

Ley de montes: bulos y dudas sobre cómo y quién debe gestionar el bosque
Ley de montes: bulos y dudas sobre cómo y quién debe gestionar el bosque. Cuatro
Compartir

La falta de prevención es una de las polémicas que rodea a los incendios. ¿De quién es competencia la limpieza de montes y terrenos? ¿De la Comunidad Autónoma? Es más complicado de lo que parece. La Ley de Montes de 2003 establece la obligación de limpiar los montes para prevenir incendios y conservar el entorno natural.

De manera específica, la norma contempla como principio que los dueños y gestores de los montes tienen la obligación legal de efectuar su gestión y mantenimiento. Obliga a los propietarios de los terrenos forestales a realizar determinadas tareas para prevenir incendios. Esas tareas y la forma de ejecutarlas están incluidas en los planes anuales de prevención de incendios de cada comunidad autónoma. Para determinadas tareas o en determinadas épocas, los propietarios necesitan presentar una declaración responsable o solicitar una autorización.

PUEDE INTERESARTE

No es limpiar el monte, es gestionarlo

Lo primero que matizan los expertos cuando hablamos de este tema es que el objetivo no es limpiar el monte como tal, sino gestionarlo, gestionar lo que llaman "el combustible" que hace que los fuegos se expandan y puedan convertirse en incendios de sexta generación casi imposibles de controlar. "Limpiar el monte es una expresión desafortunada que lo que realmente quiere decir es gestionarlo", señala Víctor Resco de Dios, catedrático de Ingenería Forestal, aunque especifica que una parte de ello es deshacerse de esa maleza y vegetación que puede contribuir a la propagación de los incendios".

Como dice Juan Picos, profesor de Ingenería de Montes, debe ser "una reducción del potencial combustible que puede tener un incendio, hierba seca o matorral seco, o ramas baja que es lo primero que arde.

PUEDE INTERESARTE

¿Quién tiene la obligación y el deber de gestionar la masa forestal?

Según la ley de montes, corresponde a los propietarios, que son en su mayoría privados. "En España el 72% del monte es privado. La mayor parte del mismo pertenece a personas o familias. El propietario del monte tiene el derecho y el deber de gestionar su masa forestal", señala Picos.

Pero son las comunidades autónomas las que les tienen que decir cómo y cuándo hacerlo y eso, cada una, lo hace como quiere. Las CC.AA. establecen calendarios o la necesidad de pedir permisos para poder llevar a cabo estas tareas con el fin de proteger fauna, suelo y vegetación. Pero no es cierto que no se permita limpiar o ejecutar tareas como el desbroce. Los gobierno autonómicos y ayuntamientos tienen la obligación de gestionar los montes públicos, y los terrenos de titularidad privada también tienen que llevar a cabo estas tareas, aunque estén sujetos en ocasiones a plazos y petición de permisos. La gestión forestal afecta a muchas otras cosas y por ahí viene la polémica muchas veces.

El dilema de los espacios protegidos

Un espacio protegido puede negarse a que haya acciones de protección de incendios. Puede haber fricción, pero esos problemas son puntuales, pero no estructurales. Como lo de no de coger piñas o ramas para uso doméstico, también anecdótico, también polémico. "Para un uso personal hay que informar. Y si el monte es privado tiene que haber una regulación", señalan los expertos.

¿Por qué no está bien gestionado el monte en España?

Uno de los grandes problemas es que los propietarios ya no existen y no se localizan y en otros casos, que no tengan recursos para gestionar ese bosque de su propiedad. De momento habría que empezar por establecer zonas prioritarias. Hay que gestionar en torno a 3 o 5 veces del área quemada, lo que supone, al menos, 1 millón de hectáreas estratégicamente dispuestas por todo el territorio.