La Sierra de Segura demuestra que la ganadería extensiva es el mejor bombero: ni un incendio en 50 años

La Sierra de Segura demuestra que la ganadería extensiva es el mejor bombero. Cuatro
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La prevención es fundamental en la lucha contra el fuego y la ganadería extensiva juega un papel clave. La Sierra de Segura es el ejemplo de que los mejores bomberos son las vacas y las ovejas. Como toda la vida. Esta es una de las zonas donde pasta el ganado, y como recuerdan los vecinos de lugar, no se ha registrado ningún incendio en más de 50 años. Y no será porque el terreno no invita a ellos, escarpado, con vegetación, con barrancos, con más de 80.000 hectáreas.

Los rebaños son la mejor brigada de prevención de incendios con la que cuenta la Sierra del Segura. Son las encargadas de mantener completamente limpio, desbrozado, un campo de miles de hectáreas donde hace décadas que no se registra ningún incendio.

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Antonio Punzano, ganadero de la zona, tiene claro que esta es "la gran herramienta. Es un sitio este privilegiado. Tengo 52 años y no recuerdo ningún incendio".

Emilio, pastor, es de la misma opinión. "Donde hay ganado no hay incendios. Aquí hará más de 50 años que no ha habido ninguno. Yo tengo 51 y no recuerdo uno, imagínate". Emilio se encarga de un rebaño de 600 ovejas. Hoy toca vacunarlas. Van a estar todo el verano a pleno rendimiento. "Hay pueblos que están sin un alma. La gente se ha ido del campo porque no es viable económicamente".

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Y donde no hay gente tampoco hay ganado. Así que hay más peligro de que aparezcan los incendios. Fidel tiene claro que el abandono del campo es una de las razones de los incendios que nos asolan. Su abuelo y su padre eran ganaderos. "Está más que visto, donde no hay ganado hay incendios. Ellas van limpiando y aquí es difícil. Y si lo hubiera es difícil que se propagara".

Pero para segar los campos no sólo hace falta ganado, también pastores. En esta comarca tienen la suerte de contar con más de 80 jóvenes. Alicia es una de ellas, pastora. "Salí a estudiar, pero noté que mis raíces, mis tradiciones, algo me tiraba". Reconoce que ellos son "como guardianes del territorio. Estamos pastoreando 365 días al año".

Como señala Emilio, "si Fidel quiere cogerse vacaciones, yo me tengo que hacer cargo de su rebaño los días que esté fuera".

Pero no solo hay cabras u ovejas, también vacas. En esta comarca, en torno a 5.000. Es cierto que son menos, pero comen mucho más y mantienen el pasto bajo, lo que sería el combustible en caso de un incendio completamente raso. Como señara Sonia, pastora, "la ganadería extensiva hace que el paso esté eliminado y evita que se propague el fuego...". Lo que pasa aquí es probablemente el mejor ejemplo de que los fuegos, se apagan también en invierno.