A María Teresa, una de los 600 desalojados, se le saltan las lagrimas al recordar la noche en Los Gallardos: "Ponte en mi lugar"

A María Teresa, uno de los 600 desalojados, se le saltan las lagrimas al recordar la noche en Los Gallardos: "Ponte en mi lugar". Cuatro
  • El incendio ha obligado a desalojar a unos 600 vecinos

  • Está siendo una mañana dura, de mucho dolor, a lo que se añade la incertidumbre de no saber lo que se encontrarán al regresar a sus hogares.

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El incendio ha obligado a desalojar a unos 600 vecinos. Muchos han pasado la noche en lugares habilitados para su atención como centros cívicos, polideportivos o el tanatorio de Lubrín, informa Asier García.

Hay tres municipios acogiendo a desalojados. Muchos lo han perdido todo. Incluso uno de los vecinos señalaba que acababa de comprar una casa y que ha quedado convertida en nada. Está siendo una mañana dura, de mucho dolor, a lo que se añade la incertidumbre de no saber lo que se encontrarán al regresar a sus hogares.

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A María Teresa se le saltan las lágrimas al recordar la noche. "Ponte en mi lugar, fatal. La Guardia Civil iba por las casas y tocando las puertas". La tensión y los nervios no daban tregua. El aire y el calor lo complicó todo en minutos. No dio tiempo para nada. El miedo era el camping que hubo que desalojar con cerca de 500 personas."Muy feo explotando bombonas, ardiendo casas, los cristales partidos".

Más de 60 personas están desalojadas en Lubrín. Se salvaron por vivir un poco más adelante, pero no saben lo que ha pasado con sus casas. "Ya es una barbacoa vieja, rota". Muchos han sido desalojados esta misma mañaba, como Francisco. "El humo estaba muy cerca y nos tuvimos que ir". Los vecinos están desolados, se conocen entre todos. La Garrucha está acogiendo vecinos.

La Guardia Civil trabaja para que todos los desalojados estén fuera de peligro. Van de vivienda en vivienda. En una noche que no olvidarán.