Bienestar

Un informe revela cuáles son las ciudades más estresantes para vivir en 2026

El coste de vida, los largos desplazamientos o la contaminación son algunos factores. Pixabay
Compartir

Vivir en una gran ciudad siempre ha estado asociado a oportunidades laborales y una oferta infinita de planes que hacer. Pero esa misma intensidad que atrae a millones de personas también tiene una cara menos visible: el estrés cotidiano. El tráfico, el ruido constante, el coste de la vida o la sensación de saturación pueden convertir el día a día en una carrera continua, difícil de sostener a largo plazo.

En 2026, un informe elaborado por la plataforma financiera Remitly, ha puesto cifras a esa realidad analizando miles de experiencias en algunas de las ciudades más visitadas y exigentes del mundo. El resultado ha sido claro, muchas de las urbes más deseadas para vivir también son las que generan mayores niveles de estrés.

PUEDE INTERESARTE

Las ciudades más estresantes del mundo en 2026

Nueva York

La ciudad que nunca duerme ocupa el primer puesto con una puntuación de 7,56 sobre 10. El principal factor de estrés es su altísimo coste de vida, uno de los más elevados del mundo, que genera una presión constante en el día a día. A esto, hay que sumar los largos tiempos de desplazamiento, congestión y preocupaciones relacionadas con la seguridad.

Aunque cuenta con una excelente sanidad y oportunidades laborales, el equilibrio se rompe por la carga económica y el intenso ritmo de la ciudad.

PUEDE INTERESARTE

Dublín

En una posición muy cercana a Nueva York aparece la capital irlandesa. El principal problema de la ciudad es la crisis de la vivienda, con precios que han crecido por encima de los ingresos. Además, los desplazamientos son largos y el crecimiento urbano ha tensionado la infraestructura.

Dublín es el reflejo de una tendencia clara: las ciudades con un gran desarrollo económico que no consiguen traducirlo en bienestar cotidiano.

Ciudad de México

Ciudad de México ocupa el tercer puesto y representa uno de los mejores ejemplos de estrés urbano ligado al tamaño. La ciudad cuenta con más de 20 millones de habitantes, y su principal problema es la congestión extrema con desplazamientos largos y caóticos. A esto hay que sumarle la percepción de inseguridad que hay en la urbe, siendo este uno de los factores que más influyen en el estrés diario. La intensidad de la vida urbana aquí es constante.

Manila

Manila ocupa uno de los puestos más altos del ranking a causa de una combinación de factores que hacen especialmente exigente el día a día. La capital filipina destaca por su altísima densidad de población y tráfico intenso, esto se traduce en desplazamientos largos e imprevisibles. Además, hay que sumarle unos niveles de seguridad mejorables y un coste de vida creciente, sobre todo en relación con los salarios locales.

Londres

La ciudad inglesa combina casi todos los factores que elevan el estrés urbano. Por un lado, es una de las ciudades con mayor coste de vida en Europa, en especial en vivienda. Por otro lado, presenta largos desplazamientos y un transporte público muy congestionado, lo que añade presión a la jornada laboral. A pesar de que cuenta con servicios de alta calidad como sanidad o infraestructuras, su ritmo acelerado y exigencia económica hacen que vivir en Londres suponga un equilibrio complicado entre oportunidades y bienestar.

Milán

Milán es uno de los motores económicos de Italia. Aparece en el ranking debido a su combinación de presión laboral, coste de vida elevado y movilidad urbana exigente. La ciudad ofrece oportunidades profesionales, sobre todo en sectores como la moda o las finanzas, pero ese dinamismo también implica jornadas intensas, tráfico y un nivel de exigencia constante que impacta directamente en la calidad de vida.

Atenas

Atenas es un reflejo de un tipo de estrés distinto, más ligado al contexto económico. La ciudad arrastra problemas estructurales de economía y empleo, a lo que se suman tráfico, contaminación y dificultades en la movilidad urbana. Estos factores generan una sensación de inestabilidad que influye en el bienestar cotidiano, sobre todo en un entorno donde los recursos no siempre acompañan al ritmo de la ciudad.

São Paulo

La ciudad brasileña es una de las ciudades más grandes del mundo, y su tamaño es precisamente una de las causas de su estrés. Factores como tráfico intenso, altos niveles de contaminación y preocupaciones por la seguridad, además de una gran desigualdad social. El día a día está marcado por largos desplazamientos y una intensa actividad urbana, lo que convierte la rutina en un desafío constante para millones de habitantes.

Turín

Turín puede parecer más tranquila en comparación con otras del ranking, pero aparece por el aumento del coste de vida, los desplazamientos y ciertos problemas de contaminación. Esto muestra que el estrés urbano no es exclusivo de las grandes capitales globales, sino que también puede darse en ciudades intermedias.

Calcuta

Calcuta cierra este ranking con una realidad muy marcada por el entorno físico. La ciudad presenta altos niveles de contaminación, gran densidad de población y uno de los tiempos de desplazamiento más largos de todo el estudio. Además, hay que sumar desafíos como la infraestructura y calidad de vida urbana, lo que hace que el estrés no esté tan relacionado con el coste económico, sino más con las condiciones ambientales y la dificultad para moverse con fluidez.