Los errores en la noche de la desaparición de Francisca Cadenas: "Mi madre está ahí, la tiene el Juli"
La noche de su desaparición estuvo a punto de ser localizada por su familia, que siempre pensó que estaba en la casa de El Juli.
Una patrulla de Seguridad Ciudadana que se desplazó al lugar entró en la casa, vieron un bulto en una cama, pero no le dieron importancia.
Novedades sobre el caso Francisca Cadenas. La mujer asesinada por sus vecinos en Hornachos. La noche de su desaparición estuvo a punto de ser localizada por su familia. Así lo refleja el sumario del caso, que confirma que esa noche, dos agentes de la Guardia Civil estuvieron en la casa de su asesino, pero no la encontraron.
La noche de la desaparición Francisca sale de casa sobre las 11 y a las 11:10 sus hijos ya saben que pasa algo raro. Iba a 50 metros con unos amigos y volvía a casa. A las 11:15 su teléfono deja de funcionar y lo que hace su hijo menor es ir directo a casa de Julián, al que ellos conocen como El Negro.
"Mi madre está ahí. De la forma que ha salido Juli, la tiene ahí dentro”
La familia de Francisca nunca escuchó la voz de su madre, como se ha dicho, pero sí el nerviosismo y la respiración agitada de su asesino. Tal y como declaró en su momento José Antonio, el hijo menor de la asesinada, cuando llamó a su casa esa noche tardaron "un minuto en abrirme . Escucho pasos al otro lado de la puerta, escucho cómo respiraba, nervioso y con respiración jadeante, como si viniera de hacer un esfuerzo físico grande".
Cuando eso sucede, el hijo de Francisca se pone a gritar en plena calle. “Mi madre está ahí. De la forma que ha salido Juli, la tiene ahí dentro”. La gente de la familia le rena, pero tiempo despues, y ante su insistencia, una patrulla de Seguridad Ciudadana que se desplazó al lugar entró en la casa. Dicen que hay una persona durmiendo en una habitación, un bulto en una cama, pero que no le dio tiempo a verla y que también había una especie de pozo en la casa que no abrieron. Esto declaró uno de los agentes, que reconocen que prácticamente no buscaron en la casa.
"Solo me dio tiempo a ver un bulto en la cama, no volví a la habitación a comprobar el bulto. Tampoco comprobé el pozo porque me dijeron que las puertas costaba mucho cerrarlas luego". No buscaron práctiamente en la casa, de hecho los vecinos les reprendieron porque no tardaron nada en salir. Una vecina decía en su declaración que “no les pudo dar tiempo a buscar nada”. Paradójicamente y pese a esta nula exploración de la casa, esta quedó descartada ya en la investigación.
Hay que matizar que al no tener orden judicial, no podían obligar a los moradores a que abrieran ninguna habitación que no quisieran ni nada parecido. Así que al día siguiente, los vecinos comienzan a escuchar los ruidos de la obra que ambos hermanos hacían para ocultar el cuerpo de Francisca.
