Estafas

No todas las multas son reales: esto es lo que tienes que tener en cuenta si recibes esto de la DGT

Los ciberdelincuentes han aumentado en los últimos años. Unsplash
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Recibir una notificación de multa es uno de los mayores temores de cualquier conductor. Por eso se produce una reacción de preocupación inmediata si en la bandeja del correo electrónico detectamos uno con el asunto “Notificación de multa”. Sin embargo, ni todas las multas son reales ni todos los mensajes que, supuestamente, proceden de la Dirección General de Tráfico (DGT) son reales. Los ciberdelincuentes y las campañas de suplantación de la identidad han aumentado en los últimos años. La clave de su éxito es que utilizan la imagen y el nombre del organismo público para obtener de manera fraudulenta los datos personales o bancarios de los ciudadanos. 

Una estafa con un sencillo mecanismo

El mecanismo con el que los estafadores se apropian de nuestros datos es sencillo: se recibe un email que informa de una supuesta sanción de tráfico pendiente de pago. Este mensaje suele incluir un enlace en el que se puede “consultar la multa” o “realizar el pago con descuento”. El tono que se utiliza es de urgencia y se advierte de recargos inminentes si no se actúa con rapidez para saldar la deuda generada con la multa. Precisamente es esa sensación de prisa una de las claves para conseguir que el fraude se lleve a cabo.

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Cómo actúan estos correos falsos

Los correos que pretender engañar al ciudadano con una falsa notificación de multa de tráfico utilizan colores similares a los instituciones, imitan logotipos oficiales y emplean un lengua de tipo administrativo. Pero, por suerte, ofrecen señales de alerta que se pueden detectar con facilidad si no nos dejamos llevar por la urgencia: dominios que no se corresponden con los de los organismos oficiales, dirección de correo extrañas o faltas de ortografía.

Si no prestamos atención a estos detalles, lo esperable es que hagamos clic en el enlace que nos ofrecen para acceder a una página que aparenta ser la sede electrónica de la DGT. Una vez que estamos ahí, se indican los datos personales que debemos introducir para el fraude: dirección, número de DNI o información bancaria. Es importante recordar, tal y como hacen las autoridades, que este tipo de estafas no llegan siempre por email, y que también pueden hacerse por SMS o mensajería instantánea.

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¿Cómo notifica la DGT una multa de verdad?

La Dirección General de Tráfico puede comunicar sanciones por correo electrónico, pero no exclusivamente. De hecho, las notificaciones oficiales se comunican por vía postal al domicilio del titular del vehículo. Y si es por email, se hace a través de la Dirección Electrónica Vial (DEV), un sistema específico que requiere una suscripción previa por parte del ciudadano.

Port otro lado, la DGT no solicita jamás por email los datos personales o bancarios del ciudadano a través de un enlace sin que este haya iniciado previamente un trámite en la sede electrónica oficial. Además, todos sus dominios y direcciones genéricas acaban en “.gob.es”.

Las señales de alerta que advierten de una multa falsa

Cuando tenemos dudas acerca la autenticidad de una multa, la recomendación no hacer clic en ningún enlace del correo o SMS recibido. Lo mejor es acceder a la web oficial de la DGT escribiendo la dirección directamente en el navegador. En los canales habilitados de la sede electrónica podemos consultar el estado de posibles sanciones. Por si acaso, hay varios elementos que pueden ayudarnos a identificar que el correo que hemos recibido es fraudulento

  • La dirección del remitente no coincide con dominios oficiales.
  • Hay errores gramaticales o la redacción es poco cuidada.
  • Los enlaces que redirigen a páginas son de direcciones web extrañas.
  • Solicitan directamente los datos bancarios.
  • Amenazan con recargos inmediatos si no se paga en pocas horas.

Este último punto es una de las claves del éxito de las estafas, ya que cuando generan miedo o presión reducen nuestra capacidad crítica y aumentan los probabilidades de que actuemos sin verificar que trata de una multa real.

Qué hacer si has recibido un correo fraudulento

Si estás ante un correo que es claramente fraudulento, lo más recomendable es marcarlo como spam y eliminarlo, sin responder ni descargar archivos adjuntos. En el caso de que lo detectes tarde y les hayas facilitados tus datos personales o bancarios, debes actuar de inmediato: contacta con tu entidad financiera para que puedan bloquear las operaciones y presenta una denuncia ante las autoridades competentes.  

También se aconseja cambiar tus contraseñas si has facilitado datos de acceso y activar, si es posible, la verificación en dos pasos en los servicios online que utilices de manera habitual. Estas campañas que suplantan el nombre de la DGT se repiten periódicamente, sobre todo en épocas de mayor movilidad y tras periodos vacacionales. Por eso, es importante desconfiar de mensajes alarmistas, comprobar las direcciones web y acudir a los canales oficiales cuando tengamos la menor duda.