El día a día del médico rural: "35 pacientes al día, muy mayores, pero compensa"

Los médicos rurales se convierten en parte de la familia de los pacientes. Imagen: Jacobo Rodríguez
  • Son 17.000 los especialistas que cubren buena parte de la España vaciada, pero uno de cada tres se jubilará en 5 años.

  • “Venimos a lo que necesiten. Por tensiones bajas, por infecciones respiratorias... Es por el seguimiento crónico, básicamente”.

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Son 17.000 especialistas que cubren buena parte de la España vaciada. Los médicos rurales, la salvación para muchos de nuestros mayores en los pequeños pueblos aislados. Maite es una de ellos. Nos cuenta las dificultades de su trabajo y también, lo bonito que es muchas veces, informa Sara García.

Los pacientes a los que cada día atiende Maite son habitantes de la España vaciada; que acuden recurrentemente a la consulta: “Tenemos una media de unos 30, 35 pacientes al día. Y lo que pasa es que son pacientes muy mayores. Y el problema es cuando hay domicilios, que al haber tanta dispersión geográfica, tenemos que salir...”. Y toca preparar todo para llegar a cada una de las aldeas. “Ahora vamos a hacer la primera asistencia a domicilio del día. Hoy tenemos tres domicilios”, cuenta a Noticias Cuatro, que la acompaña en su recorrido.

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Uno de cada tres médicos rurales se jubilará en cinco años

Y así, en su propio vehículo llegan a una residencia de un pequeño pueblo ourensano. “Venimos a lo que necesiten. Por tensiones bajas, por infecciones respiratorias... Es por el seguimiento crónico, básicamente” Conocen al dedillo las patologías y el historial médico de sus pacientes. Teresa está encantada con ella. “Es afable. Te hace expresarte y sabe escuchar”.

Su trabajo es indispensable para llegar a ancianos como Celerina, que a sus 94 años, apenas puede moverse. "Vamos a ver esas piernas", le comentan con sumo cuidado y dulzura..

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Pero a esta realidad tan necesaria se suma otra que puede ser un problema a futuro. Uno de cada tres médicos rurales se jubilará en los próximos cinco años, y Pablo, ahora residente, aspira a seguir los pasos de Maite. “Sí que es verdad que con ellos manejas más patología, más fármacos, pero el trato con ellos compensa”

La conexión entre médico y paciente es tal que les consideran familia. Raro es el día que no reciben gestos de cariño hacia quienes se preocupan por la salud de los que viven en los rincones más alejados del rural.