Los audios del comisario Emilio de la Calle que vuelven a golpear a la policía tras el caso del DAO

Los audios del comisario Emilio de la Calle nos recuerdan a una policía de épocas ya olvidadas. Cuatro
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El caso del comisario Emilio de la Calle, que está investigado desde hace menos de un año en la Audiencia Nacional por presuntos delitos de acoso laboral y sexual, vuelven a golpear la imagen de la Policía tras el caso DAO.

Los audios desvelados por El País, muestran un clima de terror en el que vivía una de sus subordinadas y una sensación de impunidad total en la que el comisario, cuya defensa ha puesto en duda la autenticidad de los audios, habla incluso de secuestros y de acciones ilegales en el ejercicio de su cargo por parte del comisario, con un lenguaje que suena a otra época que creíamos erradicada entre los mandos policiales.

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Este mando fue destituido de su puesto en la consejería de Interior en la embajada española en Nueva Delhi (India) en abril de 2025, donde estaba destinado desde 2021, pero el ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska lo suspendió de empleo y sueldo tras recibir una denuncia en marzo de ese año por parte de su subordinada.

"Me quedan ocho meses para putearte y eso se me da muy bien”, “yo soy muy retorcido. Mucho”, “te dejo como un trozo de carne, te reviento, ten cuidado”, “no vuelvas a tocarme los cojones”, “odio a la gente como tú”, “sigues en tus trece de hacer lo que te sale de tu coño moreno”.

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Estas frases pronunciadas por el comisario De la Calle son una pequeña muestra de la violencia y el maltrato que su subordinada grabó y guardó durante meses para protegerse y que fundamentan la investigación judicial. A lo largo de más de 20 horas de grabaciones, se escucha cómo De la Calle utiliza su autoridad policial para intentar controlar la vida de su subordinada. 

"Eres mi personal operativo de la Policía. Antes de pensar en ti, tienes que pensar en mí”, le insistía según consta en la investigación. “Te voy a apretar que te va a salir sangre”, “ayer te tuve que mandar a callar a voces porque me estabas tocando los cojones”.

"Vaga”, “mentirosa”, “lerda”, “gilipollas”, “retrasada mental” o “inmadura” son algunos de los insultos que, según las grabaciones que el comisario utilizó con su subordinada.

“Y si no te queda claro, lo mejor que puedes hacer es pedir la baja, si no eres capaz de cambiar de actitud, pide la baja. Te va a marcar el expediente y no vas a aprobar en la vida para inspectora”, la decía cuando la mujer entre sollozos le reconocía que la había pegado una colleja.

El comisario se mostraba cuando menos cruel con su subordinada. "No me hagas pucheritos que a mí los pucheritos no me sirven de nada. Te lo digo en serio, soy así. He visto mucha miseria y no me vas a conmover tú cuando hay 80 trabajando mejor que tú”.

El comisario decía a su subordinada que jugaban “en primera división” y, por eso, la entrega al puesto debía ser hasta la extenuación. “Aquí me tienes que informar... No te digo de si tienes la regla, pero casi”, le soltó el 16 de octubre de 2024. “No estás sola y aquí tienes una dependencia fortísima, grandísima y única de mí. Eso te tiene que quedar muy claro”.

El 7 de febrero de 2025, un mes antes de que la subordinada se decidiera a denunciar, se produjo una de las conversaciones más violentas. Ella había mirado un fichero policial al que supuestamente no podía acceder a él por razón de su cargo. Según se escucha en uno de los audios, el comisario De la Calle llegó supuestamente a agredirla y comenta incluso acciones más allá de lo legal para lograr sus objetivos.

"¿Quién cojones te has creído que eres? Si te digo una cosa solo lo hago para protegerte. Me estás jodiendo. Intento protegerte, intento convertirte en una mejor policía y no te estás dejando. Eres gilipollas. He secuestrado gente, he metido gente en un maletero, he hecho de todo, ¿sabes?. Y no me han colocado nunca. Por tu culpa, no me voy a ir yo p’alante. Por una imbécil como tú"

Cuando ella llora el comisario se altera aún más. "De casita se viene llorado, cagado y meado. Y si no, a la guardería ¿entendido? Que esto es la Policía ¿entendido, guapa? Esto es la pasma y aquí tonterías las justas. [...] ¿Qué hago? ¿te pego? ¿te doy una hostia? A ver si así con un ojo morado...

“No creo que hayas tenido un jefe que te haya querido como te quiero yo. El que te ha tocado el culo, o el que te ha llevado por ahí de fiesta, o el que se ha querido liar por ahí contigo, ese no te ha querido”.

Incluso él la invitaba a utilizar su sexualidad para conseguir información. "A veces hay que tirar la caña y comprobar que se puede pescar y jugar con las habilidades humanas. Te lo voy a explicar como mujer. Tú imagínate que quedamos a cenar con el National City Enterprise o con uno de estos que tienen 60 años, pues no es lo mismo que te abroches la camisa hasta aquí a que te sueltes los botones. Y eres mujer ¿me entiendes por dónde voy? O sea, un canalillo a un hombre de estos lo afloja. Y de eso sí ¿a qué sí? Porque eres mujer y eso lo enseñan… Escucha, es de primero de monjas. Eso es de primero de párvulos en mujer".

La realidad es que en este caso la investigación judicial está ya prácticamente acabada. Lo que muestran los audios son palabras gravísimas que nos recuerdan a la peor policía de la guerra sucia. Habla de la Policía como si fuera un cortijo que funciona al margen de la ley. Y no solo eso. Además, tiene comentarios vejatorios y machistas contra su subordinada.

La pregunta es. Ante la gravedad de lo que escuchamos ¿Este comisario puede perder su puesto de forma definitiva? Depende sobre todo de lo que pase en el juicio. Tiene abierto un procedimiento disciplinario en la Policía pero eso está suspendido hasta que se conozca lo que pase en la Audiencia Nacional.

Fuentes de la defensa del comisario aseguran que nunca existió ni acoso sexual ni laboral y que lo que se escucha en las grabaciones “cortadas” son broncas ”puntuales”.