Así fueron los 20 segundos de terror en el trágico accidente de Adamuz

Una imagen del interior de los vagones momentos después del accidente. Cuatro
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Fueron 20 segundos de terror que han provocado hasta el momento 39 víctimas mortales y 152 heridos en un accidente de tren que Adamuz no olvidará jamás. Dos trenes implicados, un tren Alvia que partió de Madrid hacia Huelva con 184 pasajeros y un tren Iryo que salió de Malaga con destino Madrid con 300 personas a bordo.

La tragedia sucedió a la altura de la estación técnica de Adamuz, en Córdoba. Los vagones 6, 7 y 8 del Iryo descarrilaron por razones todavía desconocidas y ocuparon la vía contraria por la que circulaba el Alvia. Entre el descarrilamiento y el impacto solo pasaron 20 segundos.

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Las imágenes, grabados a escasos metros desde el suelo impresionan. A plena luz del día vemos la magnitud de la catástrofe. Como si fueran de juguete los trenes son ahora amasijos de hierro. Algunos coches, los del tren Iryio, todavía atravesando las vías e invadiendo el carril contrario. Los dos primeros vagones del Alvia, directamente destrozados y apilados sobre el drenaje de las zanjas laterales.

Un tremendo impacto que se produjo a más de 200 km por hora. El Iryio, que circulaba a esta velocidad dirección Madrid descarriló por casuas que desconocen. 20 segundos más tarde, El Alvia, impactó contra los vagones ya descarrilados. La peor paarte se la llevaron los dos primeros coches, completamente destrozados tras caer sobre un talud de cuatro metros.

El tramo en el que se produjo el choque, recto, renovado en mayo, sin aparente complejidad, pero con unas vías hoy dobladas como si fueran de papel. El accidente y la velocidad a la que impactaron ambos trenes fue tal que han quedado el uno del otro, se puede apreciar desde el aire, a 800 metros de distancia.

Sobre el terreno, todavía irreconocible y embarrado por las lluvias, 40 efectivos de la UME, 220 de la guardia civil, un helicóptero y varios drones trabajan a destajo.

Todo ocurrió a las ocho menos cuarto de la noche. Un temblor, un parón. Los vagones se vacían. La luz se apaga y conforme avanzan, los pasajeros ven una situación dantesca. En los ultimos vagones han sentido mucho más que un apagón. El choque ha sido brutal. Algunos, solo al salir, ven la realidad de lo que ha ocurrido.

A estas horas siguen los interrogantes. ¿Qué provocó el descarrilamiento del Iryo? ¿Porqué no se activó el frenado de emergencia? ¿Estaba el tramo afectado en mal estado? Son preguntas para las que buscan respuesta los técnicos que trabajan sobre el terreno. Lo que sí parece descartado es que el fallo humano esté detrás del siniestro.

Agentes de la Guardia Civil peinan desde primera hora centímetro a centímetro el tramo de vía en el que descarrilaron los tres últimos cagones del tren Iryo que cubría la línea Málaga-Madrid. Intentan averiguar por qué el Alvia, que circulaba en sentido contrario acabó impactando con los vagones descarrilados del Iryo. Los agentes ya han descubierto que falta un trozo de vía, pero pudo ser causa del accidente.

Álvaro Fernández Heredia, presidente de Renfe, señala que los 20 segundos desde el descarrilamiento hasta el impacto es un "tiempo insuficiente para que el sistema que detecta cuando hay un objeto en la vía ordenase el frenado de emergencia del tren Alvia". El límite de velocidad en este tramo es de 250 km/h -aunque está preparado para los 350 km/hora- y ninguno de los dos trenes lo sobrepasaba. Además el tren Iryo había sido fabricado hace solo cuatro años y hace solo cuatro días que había sido revisado. Al menos un mes se tardará en poner luz a lo ocurrido en esta tragedia.

Falta un trozo de vía: qué pasó

Rafael Escudero, portavoz intersindical ferroviario, analiza la imagen más impactante del accidente y en la que trabajan los expertos: es la falta de un trozo de vía. Como señala Escudero, "no se sabe si el carril se rompió al paso, pues los primeros coches ya pasaron y se rompe estando el tren encima, entonces son los coches que pillan en la rotura los que saltan".

La investigación también se centrará en si el cambio de aguja pudo ser el desencadenante del accidente.

Es el primer accidente de una vía diseñada para alta velocidad

Este es el primer accidente que sufre una vía diseñada para la alta velocidad en nuestro país. Las redes ferroviarias han visto incrementar notablemente la afluencia de trenes y el número de viajeros en los últimos años,. Y las vías son las mismas por lo que soportan mucha más presión. En 2024 hubo cerca de 549 millones de pasajeros, son un 3% más que en 2023. La gran mayoría son de cercanías, pero la alta Velocidad roza ya los 40 millones de viajeros al año que es casi el doble si lo comparamos con 2019 antes de la llegada de otras compañías cuando había 22 millones y medio de pasajeros.

El presidente de Iryo califica de extraño el accidente

El presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ha calificado de "extraño" el accidente de Adamuzen Córdoba. "Es un accidente raro. No ha ocurrido en una curva, sino en una recta. No ha ocurrido en velocidad punta, sino a una velocidad moderada para la que tiene el tren, que no llega a tres años desde que lo compramos y es de ultimísima tecnología, cumpliendo con la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento", ha argumentado. Bertomeu ha lamentado la casuística de que pase algo así, que se descarrilen esos vagones justo cuando pasaba otro tren por la otra vía.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que van a "dar con la verdad" sobre las causas del accidente ferroviario que ha provocado al menos 39 muertos en Adamuz (Córdoba) y ha advertido a los ciudadanos ante los "bulos" que se pueden extender después de la tragedia, por lo que les ha pedido que se informen por medios contrastados y por canales oficiales.

Además ha decretado tres días de luto oficial, que empezarán en la próxima medianoche hasta el jueves, según ha trasladado en una comparecencia desde la localidad cordobesa, junto a varios ministros y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

Sánchez dice ser consciente de que la sociedad española se pregunta "qué ha sucedido" y cómo ha podido ocurrir esta "tragedia". "El tiempo y el trabajo de los técnicos nos darán la respuesta", ha señalado, asegurando que se esclarecerán las causas del siniestro. "Vamos a dar con la verdad", ha manifestado.

Así, ha subrayado que cuando se conozca "la respuesta del origen de la tragedia" se pondrá en conocimiento de la opinión pública "con total transparencia". Mientras tanto, ha pedido a los ciudadanos que "accedan a información oficial" y también a través de medios de comuniación "contrastados" para evitar "los bulos, la desinformación" que afirma, se extiende y genera mucha zozobra y mucho dolor a las víctimas y los familiares como, dice, se ha visto en tragedias anteriores.

El operativo de emergencias por el descarrilamiento de dos trenes en Adamuz (Córdoba) centra sus trabajos en acceder a los vagones en el Alvia que cayeron por el terraplén y localizar a otras posibles víctimas, según ha informado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Moreno, que está en Adamuz desde esta madrugada, ha dicho a los periodistas que parece que hay fallecidos a los que no se ha podido llegar y "ahora el objetivo es localizarlos". Ha expuesto la dificultad en los trabajos, ya que la maquinaria pesada para levantar los vagones "tiene difícil encaje" y ya se está valorando la opción de ir cortando los vagones hasta poder acceder a esas personas.

El presidente ha indicado que algunos vagones son "un amasijo de hierro" y algunas de las personas son "difícilmente reconocibles", por lo que el trabajo va a ser "duro, complejo y complicado". La preocupación ahora, según Moreno, es que los heridos que están en la UCI puedan mejorar, ya que hay 48 hospitalizados, doce de ellos en estas unidades, aunque las perspectivas son "positivas". La Guardia Civil está trabajando con pruebas de ADN en Córdoba, Huelva y Málaga.

Grupos de psicólogos están trabajando para dar apoyo a los familiares de las víctimas y de quienes no tienen noticia de sus allegados, por lo que Moreno ha expresado su deseo de que se les pueda sacar pronto de ese "sufrimiento", aunque "no va a ser rápido". Moreno ha subrayado la "máxima cooperación" con la que se está trabajando y ha agradecido a los vecinos del pueblo de Adamuz "cómo se han volcado".