Los supervivientes de la tragedia en Adamuz, un pueblo volcado: "Me giré para ver a mi hermana embarazada para decirle adiós"

Los testimonios de los supervivientes son demoledores y la solidaridad del pueblo de Adamuz, vital.
39 muertos y 152 heridos: Es el balance provisional de la tragedia ferroviaria de Adamuz.
"Yo fije hasta aquí, me giré para despedirme de mi hermana que estaba embarazada, solo oía chillidos, y me dijeron que estaba pisando a una niña. Me sacaron por una ventana, había muchos cachos de tren por el medio. Yo miré a mi hermana inconsciente, gritaba está embarazada. Fueron a por ella, la sacaron y ahora está en la UCI". Es el brutal testimonio de una de las supervivientes de la tragedia ferroviaria de Adamuz. Otras hablan del traqueteo del tren, gritos, oscuridad, miedo.

"Gente por el suelo, rompiendo puertas con el martillo a patadas, gente pidiendo ayuda. Lo primero que me encontré fue un cadáver", dice uno otro de los supervivientes.
A Lola el cambio de vagón le salvó la vida
Lola iba en el vagón 3 y decidió cambiarse al vagón 5 para ir junto a sus amigas, un gesto que le cambió la vida. Una de las amigas no se cambió y siguió en el vagón 1 el más afectado.
"Yo solo pensaba en mi niño de dos años"
!Doy gracias por poder contarlo. Vi humo, pensábamos que o salía ardiendo o nos llevaba alguno por delante. Me quedé encajada en los asientos. Había gente que no se podía mover, hombros dislocadas, narices rotas. Yo pensé en mi niño de 2 años y cuando recuperé el móvil llamé a mi madre para que se encargara de mi hijo".
"Tras el impacto hubo un silencio y luego solo gritos"
Lucas Mekario, otro de los supervivientes, recuerda un traqueteo, un golpe. una vibración cada vez más fuerte. Mi pareja me agarró la mano fuerte. Se sintió descarrilar el vagón, todo el mundo se asustó. Pasó el otro tren del Alvia y fue terrible porque la gente empezó agritar, fue un golpe fuerte. Unos instantes de silencio y luego los gritos", confiesa en El Programa de Ana Rosa.
39 muertos y 152 heridos. Es el balance provisional de la tragedia ferroviaria de Adamuz que tiene a España sobrecogida. Los testimonios de los supervivientes son sobrecogedores. A más de 200 kilómetros por hora, el Alvia con destino a Huelva habría colisionado con la parte del tren Iryo que iba a Madrid y que había descarrilado.
Las redes sociales, el escaparate para encontrar a los personas desaparecidas
Los dos primeros vagones del Alvia, en el que iban unas 50 personas, han sufrido el brutal impacto y se han precipitado por un talud. En unos segundos han quedado convertidos en un amasijo de hierros. Las labores de rescate continúan a esta hora. Más de 400 personas viajaban en los dos trenes.
Los que han podido han salido por sus propios medios. Por donde han podido. A otros han tenido que sacarles los propios pasajeros, los vecinos de Adamuz y los servicios sanitarios. Todas las manos eran pocas dada la dimensión de la tragedia.
Muchas familias han recibido llamadas que no hubieran querido recibir. Hay otras que siguen sin noticias de sus familiares que viajaban en los trenes. Las redes sociales han sido el primer escaparate en el que han buscado. Para saber algo de sus seres queridos. Porque la identificación es complicada tanto de víctimas mortales como de los heridos más graves. En Córdoba desde esta mañana se recogen muestras de ADN de los familiares de las posibles víctimas.
Adif ha habilitado un teléfono gratuito de atención para los familiares de los afectados: el 900-10-10-20. Hay mas tetsimonios de los supervivientes que cuentan cómo vivieron el momento del accidente: el traqueteo violento del tren, maletas volando, los gritos y la oscuridad.

Adamuz, volcado: el primero el alcalde
Los vecinos han respondido en Adamuz. Antonio Lasso ha estado en la localidad. "Acudieron con vehículos de campo y todoterrenos para ayudar a guiar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado". Muchos de los establecimientos han estado abiertos para ayudar. Nadie he dormido. "Es muy grande lo que ha sucedido y el pueblo ha respondido con grandeza".
Los 4.000 habitantes se han volcado en ayudar. Con un quad, como el lotero de la localidad echó una mano y se llevó a su casa a un chaval a hombros. Manuel también echó una mano, conocía la zona como nadie. Rescataron a decenas de pasajeros. "Les fuimos indicando por dónde entrar".
El propio alcalde, Rafael Ángel Moreno, fue el primero en llegar al lugar del accidente, a las 8 de la tarde, con un policía amigo. En ese momento sólo vieron el Iryo."Improvisamos una escalera para el tren de Iryo. Bajó una pareja y nos dijo que había otro tren, que habían chocado con otro tren, pero no sabía nada. Hasta que dimos con el tren".
El polideportivo del pueblo se convirtió enseguida en un hospital de campaña. Los vecinos llevaron mantas, agua, comida y el hogar del jubilado ha estado toda la noche recibiendo a los que llegaban buscando a familiares desaparecidos. Antonio, su responsable reconoce que la gente llamaba para ver si su familiar estaba por allí". Un desastre que, de nuevo, ha demostrado la solidaridad de todo un pueblo.

